Un contrato firmado el 27 de marzo de 2024 revela que Movimiento Ciudadano en Puebla pagó 429.20 pesos por cada lata de refresco Coca-Cola de 355 mililitros, un precio que supera en más de 1,765% el costo comercial vigente en tiendas y supermercados, que ronda los 23 pesos en 2026.
El documento, obtenido por EMEEQUIS, expone que el partido naranja adquirió 50 latas a un proveedor local por un total de 21 mil 460 pesos, lo que implica un sobreprecio de 406.20 pesos por unidad, es decir, 20 mil 310 pesos en total. Este gasto resulta aún más llamativo al compararse con el precio pagado por un garrafón de agua de 20 litros, que fue de 65.77 pesos, según el mismo contrato.
El acuerdo fue suscrito por José Luis Machorro Ramos, tesorero de la Comisión Operativa Estatal Puebla de Movimiento Ciudadano, con José Jonathan Hernández Quiroz, proveedor que se comprometió a brindar el servicio “de forma eficiente, oportuna y en las mejores condiciones”. Sin embargo, el elevado costo de los productos pone en duda el cumplimiento de esta promesa.
Además de las latas de refresco, el partido adquirió 3 mil botellas de agua de 500 mililitros a 4 pesos cada una, y 10 cajas de Kleenex a 34.80 pesos por unidad, precio que también supera el valor comercial actual de 26 pesos por caja. En el caso de los vasos desechables, Movimiento Ciudadano pagó 51 pesos por un paquete de 50 piezas, cuando en tiendas locales el costo es de aproximadamente 31 pesos.
Pese a que Movimiento Ciudadano tiene una presencia limitada en Puebla —con solo una diputada local, Fedrha Suriano Corrales, quien también coordina el partido en el estado, y ocho presidencias municipales de 217—, estos gastos cuestionables en la compra de abarrotes reflejan un manejo poco transparente de recursos públicos o partidistas.
Este caso se suma a un contexto nacional donde la fiscalización de los gastos de partidos políticos sigue siendo un tema pendiente, y donde la ciudadanía exige mayor responsabilidad y rendición de cuentas. En un estado donde la inversión en infraestructura social y transporte público, como el próximo cablebús, es fundamental para mejorar la calidad de vida, resulta preocupante que recursos se destinen a compras con sobreprecios tan elevados.
La opacidad en la adquisición de insumos básicos por parte de un partido político que aspira a mayor representación pone en entredicho su compromiso con la austeridad y la gestión eficiente, valores que la sociedad poblana demanda con urgencia.





