La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Puebla mantiene bajo constante vigilancia un total de 257 inmuebles catalogados con algún nivel de riesgo por las lluvias, informó el titular de la dependencia, Félix Pallares, en el marco de las acciones preventivas ante la temporada de fenómenos hidrometeorológicos.
De estos inmuebles, 142 ya han sido formalmente notificados, principalmente en las zonas más vulnerables de la ciudad, explicó Pallares durante una rueda de prensa. Para evaluar la situación, la SSC implementó un sistema de semáforo de riesgo que clasifica la gravedad de los daños estructurales y prioriza los protocolos de emergencia.
El funcionario subrayó que las notificaciones buscan que las familias que habitan o colindan con estos espacios estén plenamente conscientes del peligro que enfrentan, y destacó que se mantiene un canal de comunicación directo con los vecinos para actuar con la mayor anticipación posible.
No todos los inmuebles presentan el mismo nivel de vulnerabilidad, por lo que el semáforo permite una respuesta diferenciada y focalizada. Pallares hizo un llamado a la población para que atienda las recomendaciones de Protección Civil y reporte cualquier desprendimiento o daño en inmuebles antiguos a las líneas de emergencia.
Las recientes lluvias e inundaciones, particularmente las ocurridas el pasado 28 de junio, ya provocaron afectaciones severas en la ciudad. La SSC atendió al menos 52 emergencias relacionadas con inundaciones y caída de árboles, principalmente en el Centro Histórico, Barrio de Analco y Barrio de la Luz.
El titular de la SSC detalló que la fuerza del agua obligó a activar protocolos de extracción y salvamento, y que existe una coordinación estrecha entre diferentes dependencias municipales para salvaguardar a los peatones durante esta temporada crítica.
En un contexto donde la infraestructura urbana enfrenta retos crecientes por el cambio climático y la expansión desordenada, la vigilancia y prevención en Puebla son esenciales para evitar tragedias. La implementación de sistemas de transporte público modernos y sostenibles, como el cablebús, podría contribuir a mejorar la movilidad y reducir la presión sobre zonas vulnerables, aunque este punto no fue abordado directamente por las autoridades en esta ocasión.
La situación en Puebla es un recordatorio de la urgencia de políticas públicas integrales que combinen prevención, infraestructura resiliente y participación ciudadana para enfrentar los efectos cada vez más intensos de las lluvias.





