Ariadna Montiel Reyes, dirigente nacional de Morena, defendió este martes 14 de julio de 2026 la actuación de su partido ante la polémica generada por los audios filtrados de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda. Estos audios han reavivado el debate sobre la fiabilidad de publicaciones de medios estadounidenses, como The New York Times, que han señalado a militantes de Morena como posibles informantes para Estados Unidos.
En conferencia de prensa, Montiel Reyes fue enfática al negar que el caso de Marina del Pilar guarde similitudes con el de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, y rechazó que las decisiones del partido se basen en reportajes periodísticos, ya sean nacionales o extranjeros. “El partido no comparte la visión de que sus militantes o representantes estén colaborando con intereses externos”, afirmó.
La dirigente explicó que lo que se escucha en los audios corresponde a una conversación privada en la que la gobernadora detalla aspectos relacionados con la tramitación de su visado, sin que ello implique actos de colaboración con gobiernos extranjeros. Montiel Reyes subrayó que la difusión de estas grabaciones no afecta la política interna de Morena ni sus decisiones gubernamentales: “No es a través de los medios de comunicación que se rigen las acciones de carácter político, no en el caso del gobierno”.
Por su parte, Marina del Pilar ha insistido en que las declaraciones difundidas por el periodista Héctor de Mauleón, donde se le escucha dialogar con presuntas autoridades estadounidenses, son parte de una conversación personal y que su actuación ha sido transparente. La dirigencia interpreta que, al igual que en el caso de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, los audios no evidencian irregularidades, sino planteamientos dirigidos a la funcionaria, aunque algunos fragmentos resulten inaudibles.
Montiel Reyes concluyó reafirmando el compromiso de Morena con la defensa de la soberanía nacional y desechó las versiones que sugieren una política interna contraria a los principios del partido. En un contexto donde la confianza en los medios tradicionales y extranjeros se encuentra cuestionada, esta postura busca blindar la imagen del partido guinda frente a acusaciones que podrían minar su legitimidad.





