Valentín Lavín Romero, presidente municipal de Temoac, Morelos, fue asesinado este miércoles 22 de julio al interior de la presidencia municipal, en un ataque perpetrado por dos hombres que ingresaron en motocicleta y le dispararon, confirmó la Fiscalía General del Estado (FGE) de Morelos.
El homicidio ocurrió alrededor de las 12:30 horas, según los primeros reportes, y fue confirmado oficialmente a las 13:48 horas mediante un comunicado de la FGE. La dependencia aseguró que agotará todas las líneas de investigación para esclarecer los hechos.
Tras el ataque, el Gabinete de Seguridad de Morelos desplegó un operativo en Temoac y municipios vecinos, con la participación de corporaciones estatales, federales y el helicóptero del gobierno estatal, en busca de los responsables.
Este asesinato se suma a un contexto de violencia que ha marcado a Temoac y la región oriente de Morelos. Lavín Romero ya había sobrevivido a un atentado el pasado 31 de enero, cuando fue atacado a balazos en la carretera federal México-Oaxaca.
Además, el alcalde era yerno de Angelina “N”, extesorera municipal y presunta líder de la célula criminal conocida como Los Aparicio o Los Huazulcos, detenida en septiembre de 2025 junto con otras 10 personas. Esta organización es investigada por delitos como narcomenudeo, extorsión, homicidio y secuestro en varios municipios de la región, y se le atribuye influencia en el ayuntamiento de Temoac desde hace más de una década.
La violencia en Temoac también recuerda el asesinato en febrero de 2019 del activista Samir Flores Soberanes, opositor al Proyecto Integral Morelos (PIM), un caso emblemático de agresión contra defensores del territorio en el estado.
Este nuevo episodio de violencia política en Morelos evidencia la persistencia de estructuras criminales que penetran en las instituciones locales, poniendo en riesgo la gobernabilidad y la seguridad ciudadana. En este contexto, la necesidad de fortalecer mecanismos de protección para autoridades y comunidades, así como de impulsar proyectos de desarrollo social y transporte público que conecten y fortalezcan la región, se vuelve más urgente que nunca.





