Este martes 30 de junio de 2026, colectivos de madres buscadoras protagonizaron un bloqueo en la Calzada de Tlalpan a la altura del Eje 8 Sur, una de las principales vías para acceder al Estadio Azteca, horas antes del partido de la Selección Mexicana contra Ecuador en los dieciseisavos de final del Mundial de futbol.
La protesta, que inició alrededor de las 12:30 horas, fue impedida por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, quienes intentaron retirar las pancartas con fichas de personas desaparecidas y el lema “la pelota vuelve a casa ¿y ellos?”, según un video difundido por OVIAL.
En las imágenes se observa cómo dos policías forcejean con un padre buscador, a quien retienen contra un poste, mientras las mujeres presentes exigen que lo liberen. “La policía está agrediendo a familias buscadoras”, denuncia una mujer que porta una camiseta intervenida de la Selección Mexicana con una ficha de búsqueda.
La intervención de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México permitió que el hombre fuera liberado y se estableciera un diálogo con los agentes.
Esta acción forma parte de una serie de actividades programadas por los colectivos para visibilizar la crisis de desapariciones forzadas en el país durante el Mundial. En el lugar se prevé realizar una “cascarita contra el olvido” y la colocación de fichas de personas desaparecidas de la capital y otras entidades.
No es la primera vez que las madres buscadoras utilizan el contexto futbolístico para exigir justicia. El día de la inauguración del Mundial, cientos marcharon por Calzada de Tlalpan desde Taxqueña, y en el partido contra Chequia, algunas cantaron una versión adaptada de “Cielito lindo” frente al Monumento a la Revolución.
Estas movilizaciones evidencian la persistente falta de respuestas oficiales ante la crisis de desapariciones en México, y la necesidad de que el Estado asuma un papel activo y comprometido en la búsqueda y reparación de las víctimas. En un país donde la violencia estructural sigue dejando huellas profundas, la visibilidad que generan estos colectivos es indispensable para mantener la presión social y política.





