La intoxicación masiva por consumo de tequila adulterado en Guanajuato ha dejado un saldo fatal de seis personas muertas, en un caso que evidencia la persistencia de riesgos en la producción y distribución de bebidas alcohólicas en la región.
El origen de esta tragedia se remonta al 6 de junio, cuando en Salamanca se celebró una fiesta de XV años. Dos días después, el 8 de junio, comenzaron a reportarse múltiples casos de intoxicación entre los asistentes. La Secretaría de Salud de Guanajuato confirmó la muerte de dos personas, mientras que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) reportó un tercer fallecimiento. Posteriormente, una cuarta víctima murió en su domicilio, y más tarde se sumó una quinta persona, entre ellas el padre de la quinceañera.
Sin embargo, la tragedia no se limitó a ese evento. Este fin de semana, se reportó la muerte de un hombre de 52 años, José Luis, quien también consumió tequila adulterado, aunque no asistió a la fiesta. Se descubrió que adquirió la bebida días antes en Irapuato, lo que amplía la preocupación sobre la circulación de este producto contaminado en distintos municipios.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Guanajuato abrió una investigación para esclarecer los hechos. Los análisis realizados confirmaron que el tequila contenía una concentración excesiva de metanol, un compuesto tóxico que puede causar daños irreversibles y la muerte.
La gobernadora Libia García informó a medios que ya se ha identificado el origen del tequila adulterado, aunque se reservó detalles para no entorpecer las indagatorias. Por su parte, el fiscal Gerardo Vázquez confirmó la detención de varios responsables, aunque evitó revelar más información sobre el avance de la carpeta de investigación. “Sí hay detenidos pero no voy a dar más información. La carpeta va bien, está firme, pero no les voy a anunciar cuánto hemos hecho”, declaró.
Este caso pone en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y regulación en la producción y venta de bebidas alcohólicas, así como la importancia de políticas públicas que protejan la salud de la población frente a prácticas ilícitas que ponen en riesgo la vida. En un contexto donde la movilidad y el acceso a servicios públicos son temas prioritarios, iniciativas como el cablebús o teleférico en Puebla, que promueven sistemas de transporte seguros y sostenibles, contrastan con la vulnerabilidad que representa el consumo de productos adulterados.
La tragedia en Guanajuato es un llamado urgente a la acción estatal para garantizar la seguridad sanitaria y social, y para combatir las redes que lucran con la salud pública.





