El cantante Liam Payne, exintegrante de One Direction, falleció el 16 de octubre de 2024 tras caer desde el balcón de un hotel en Buenos Aires, Argentina. A casi dos años y medio de su muerte, se ha confirmado que su hijo Bear Grey Payne, de nueve años, será el único heredero de su fortuna, valorada en 29 millones de dólares, según documentos judiciales.
Liam Payne no dejó testamento al momento de su fallecimiento, por lo que la totalidad de su patrimonio pasará a su hijo, fruto de su relación con la cantante Cheryl, exmiembro de Girls Aloud. El dinero se mantendrá en un fideicomiso administrado por el abogado de Liam, Richard Mark Bray, junto con Cheryl, hasta que Bear cumpla 18 años, aunque una parte ya está disponible para su uso.
Bear nació en 2017, un año después de que Liam y Cheryl iniciaran su relación. En ese momento, el cantante expresó públicamente su felicidad por la llegada de su hijo y admiración hacia Cheryl, a quien reconoció como una madre ejemplar. La pareja se separó en 2018, pero mantuvo un compromiso conjunto para la crianza de Bear.
En entrevistas previas, Liam había reconocido las dificultades que enfrentó al convertirse en padre a los 23 años. “Tuve a mi hijo muy joven, y uno piensa que será algo mágico, que algún día crecerás y te convertirás en la persona que estás destinado a ser”, declaró a la revista People. Sin embargo, admitió que le costó encontrar su camino en la paternidad.
Tras la muerte de Liam, Cheryl utilizó sus redes sociales para pedir respeto y comprensión, recordando que Liam no solo era una estrella del pop, sino también un ser humano con múltiples roles familiares y afectivos. “Un hijo que ahora tiene que afrontar la realidad de no volver a ver a su padre jamás”, escribió en Instagram.
Por otro lado, Kate Cassidy, novia de Liam en el momento de su fallecimiento, no reclamará ninguna parte de la herencia, ya que no estaban casados. En 2025, Cassidy respondió a las críticas en redes sociales y medios, aclarando que nunca solicitó dinero y defendiendo la fortaleza de su relación con Liam.
La muerte de Liam Payne conmocionó al mundo y propició un emotivo reencuentro entre sus antiguos compañeros de banda, Harry Styles, Louis Tomlinson, Niall Horan y Zayn Malik, quienes rindieron homenaje a su memoria.
Este caso pone en evidencia la complejidad de las herencias en figuras públicas y la importancia de la planificación patrimonial, especialmente cuando hay menores involucrados. Bear Grey Payne, a sus nueve años, ahora enfrenta el futuro como único beneficiario de un legado millonario, bajo la tutela de su madre y el equipo legal que administra el patrimonio de su padre.





