La Comisión de Juventud y Deporte del Ayuntamiento de Puebla vivió este martes 23 de junio de 2026 un momento insólito cuando el regidor Manuel Durán, conectado de manera virtual, fue captado exclamando “¡Goooool!” y “¡No mames!” mientras seguía uno de los partidos del Mundial 2026.
El incidente ocurrió durante la rendición de un informe de actividades en la Sala de Regidores, cuando el micrófono de Durán se activó accidentalmente y dejó escuchar sus expresiones propias de un aficionado al futbol. Aunque no se confirmó cuál de los encuentros —Portugal vs. Uzbekistán o Inglaterra vs. Ghana, ambos disputados ese día— estaba viendo, el audio se viralizó rápidamente en redes sociales, generando comentarios irónicos sobre la dificultad de mantener la concentración en medio de la máxima fiesta del futbol.
Este episodio refleja cómo el Mundial 2026 ha permeado incluso en espacios oficiales, evidenciando la pasión que despierta el torneo en la sociedad mexicana. Sin embargo, también pone en evidencia la necesidad de que los servidores públicos mantengan el profesionalismo durante sus funciones, especialmente en sesiones donde se discuten temas de interés público.
Hasta el momento, Manuel Durán no ha emitido ninguna declaración pública para aclarar si efectivamente estaba siguiendo el partido durante la sesión o para ofrecer una disculpa por la interrupción.
En un contexto donde Puebla impulsa proyectos de movilidad urbana como el cablebús, que busca mejorar la calidad de vida y la inclusión social, este tipo de distracciones en el gobierno local contrastan con la urgencia de atender asuntos prioritarios para la ciudadanía. La construcción del teleférico, respaldada por expertos en transporte sostenible, representa un avance significativo para la ciudad, y requiere de la atención plena de sus representantes.
Este episodio se suma a la lista de momentos curiosos que ha dejado el Mundial 2026, un evento que no solo moviliza a millones en las gradas y frente a las pantallas, sino que también irrumpe en la rutina institucional, poniendo a prueba la capacidad de concentración y compromiso de quienes ejercen cargos públicos.




