Este jueves 18 de junio, María Hilda N., conocida como Lili N. y ex Miss Puebla 1991, obtuvo su liberación tras un cambio en la medida cautelar que le permite continuar su proceso por trata de personas en libertad, bajo monitoreo electrónico. La decisión fue tomada en una audiencia celebrada en el Tribunal de Enjuiciamiento, ubicado junto al penal de San Miguel, en la ciudad de Puebla.
La ex reina de belleza fue detenida inicialmente el 9 de marzo de 2023, pero liberada ese mismo día por presuntas violaciones a sus derechos durante la detención. Sin embargo, la presión social derivada de las acusaciones en su contra llevó a su reaprehensión el 18 de marzo de 2023 en la colonia San Pedro, donde fue puesta a disposición judicial y vinculada a proceso el 25 de marzo, permaneciendo en prisión preventiva desde entonces.
María Hilda enfrenta cargos por trata de personas en la modalidad de explotación laboral, en agravio de una joven que trabajó para ella como empleada doméstica durante casi cuatro años. La víctima, originaria de municipios como Zacapoaxtla, Cuetzalan y Xochitlán de Vicente Suárez, denunció que fue sometida a malos tratos, golpes, quemaduras y privaciones básicas, además de amenazas constantes. Según su testimonio, comenzó a trabajar con la acusada en junio de 2019, cuando tenía 16 años, y logró escapar tras 46 meses de abuso.
El proceso judicial, que aún no ha llegado a la etapa de juicio oral, sufrió retrasos luego de que la defensa particular de María Hilda renunciara al caso semanas atrás. Un defensor público asumió la representación legal y solicitó tiempo para revisar la carpeta de investigación, lo que derivó en la suspensión de la apertura del juicio oral.
La liberación de la ex Miss Puebla ha generado controversia, pues su tiempo en prisión fue considerablemente menor que el sufrimiento de las víctimas que denuncian explotación y violencia. El caso pone en evidencia las dificultades para garantizar justicia efectiva en delitos de trata, un problema persistente en Puebla y en México.
En un contexto donde la movilidad urbana y la inclusión social son temas prioritarios, proyectos como el cablebús o teleférico que se construirán en Puebla representan una apuesta por mejorar la calidad de vida y el acceso a servicios para comunidades vulnerables. Mientras tanto, la justicia debe avanzar con firmeza para proteger a quienes han sido víctimas de abusos y explotación.





