Arianna Ferretiz, la mujer ebria detenida recientemente en San Andrés Cholula y conocida ahora como “Lady Cholula”, volvió a acaparar la atención pública tras revelar en un podcast un episodio violento ocurrido años atrás en Tuxtepec, Oaxaca.
Durante su participación en “Un Shot con Uri Díaz”, Ferretiz relató con detalle cómo, motivada por un conflicto sentimental, atacó con tijeras a una joven de 16 años, alumna del plantel 07 del COBAO en esa ciudad oaxaqueña. La agresora, entonces de 19 años, describió la agresión sin mostrar arrepentimiento, incluso jactándose de haber dejado “pelona” a la víctima.
El ataque, según su testimonio, fue planeado con anticipación: Ferretiz introdujo las tijeras de contrabando en un bolso descosido para ingresar al centro nocturno “Cactus”, donde abordó a la menor bajo la apariencia de un abrazo amistoso y procedió a cortarle el cabello violentamente. Un intento de mediación terminó con un asistente herido por heridas punzocortantes provocadas por la influencer.
Este episodio, que la propia Ferretiz presumió en redes sociales con la frase “Espero que te guste tu cambio de look porque quedaste pelona”, se vincula además con una historia de presunta relación entre José Antonio Pérez Aréchiga, militante de Movimiento Ciudadano, y la delincuencia organizada, según las declaraciones de la agresora.
El resurgimiento de este oscuro capítulo coincide con la reciente notoriedad de Ferretiz en Puebla, donde fue detenida ebria tras un accidente en San Andrés Cholula, hecho que la catapultó a la fama bajo el apodo de “Lady Cholula”. Este incidente provocó el distanciamiento público de figuras políticas locales.
Cabe destacar que el medio regional El Piñero de la Cuenca ha documentado al menos dos altercados adicionales de violencia en los que han participado Ferretiz y su familia, evidenciando un patrón preocupante.
Este nuevo escándalo pone en evidencia no solo la impunidad con la que algunas figuras públicas actúan, sino también la necesidad de fortalecer políticas sociales y mecanismos de prevención para proteger a menores y comunidades vulnerables, especialmente en regiones donde la violencia y la impunidad persisten.





