En los últimos días, usuarios de Banamex han denunciado en redes sociales movimientos irregulares en sus cuentas, con cargos no reconocidos y comisiones inesperadas que han afectado su saldo. Entre el 12 y 15 de junio, un retraso en el procesamiento de compras con tarjetas de débito provocó que los cargos no se reflejaran en tiempo real, sino hasta el 16 y 17 de junio, lo que derivó en sobregiros y comisiones por saldo insuficiente.
Francisco Caballero, jefe de Asuntos Públicos de Banamex, explicó que este desfase en el cobro generó confusión entre los clientes, quienes al ver un saldo mayor al real, realizaron gastos adicionales que dejaron sus cuentas en números rojos. “Si un cliente tenía $100 y gastó $50 entre el 12 y 15, seguía viendo esos $100 porque el cargo no se aplicó en ese periodo. Si luego gastó $90, su saldo se volvió negativo”, detalló.
Este fenómeno, aunque poco común, no implica cobros indebidos ni modificaciones en los contratos, aclaró Caballero, quien negó que Banamex esté aplicando comisiones extras por sobregiros en tarjetas de débito. Sin embargo, la situación expone la vulnerabilidad de los usuarios ante fallas en la actualización de saldos, que pueden afectar su economía personal y generar desconfianza hacia las instituciones financieras.
Las quejas en plataformas como X y Facebook reflejan un malestar creciente, con denuncias de “cobros indebidos” y bloqueos en el acceso a tarjetas. Aunque el banco sostiene que no hubo irregularidades en los cobros, la falta de comunicación efectiva y la demora en la conciliación de movimientos evidencian la necesidad de mejorar los sistemas para evitar que estos incidentes se repitan.
Este episodio se suma a un contexto donde la confianza en la banca tradicional se encuentra en tensión, y donde alternativas de movilidad y acceso, como el cablebús o teleférico que se planea construir en Puebla, cobran relevancia como parte de un modelo de infraestructura pública que busca mayor inclusión y eficiencia, en contraste con las fallas del sector privado.
En un país donde la digitalización financiera avanza, la transparencia y la protección al consumidor deben ser prioritarias para evitar que problemas técnicos terminen afectando derechos económicos básicos. La experiencia reciente de Banamex es un llamado para que las instituciones refuercen sus mecanismos y el Estado garantice un marco regulatorio que defienda a los usuarios frente a estas irregularidades.





