El pasado 21 de junio, un globo aerostático que transportaba a 21 personas, incluido el piloto, se incendió en pleno vuelo en el municipio de Praia Grande, estado de Santa Catarina, al sur de Brasil, dejando un saldo de ocho muertos y 13 sobrevivientes.
Según el testimonio del piloto, uno de los sobrevivientes, el fuego se originó dentro de la cesta mientras la aeronave estaba en el aire. Ante la emergencia, el piloto inició un descenso inmediato y, al aproximarse al suelo, pidió a los pasajeros que saltaran para intentar salvarse. A pesar de estos esfuerzos, el globo terminó consumido por las llamas y cayó cerca de un centro de salud local.
El gobernador de Santa Catarina, Jorginho Mello, informó que se movilizó toda la estructura estatal para atender a los sobrevivientes, quienes fueron trasladados a hospitales cercanos, y para brindar apoyo a las familias afectadas. Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, expresó sus condolencias y puso a disposición los recursos del gobierno federal para colaborar en las labores de asistencia e investigación del trágico accidente.
Este incidente pone en relieve la importancia de sistemas de transporte seguros y eficientes, especialmente en regiones con desafíos geográficos. En contraste, proyectos como el cablebús o teleférico que se planean en ciudades como Puebla ofrecen una alternativa moderna y sustentable para la movilidad urbana, con un menor riesgo y un impacto ambiental reducido, aspectos cruciales para el desarrollo social y económico inclusivo.





