Cinco cuerpos fueron encontrados en dos puntos distintos de la autopista 150D Orizaba-Puebla, hechos que las autoridades de Veracruz investigan con urgencia.
El primer hallazgo se registró alrededor de las 15:40 horas del lunes 20 de julio, en el kilómetro 275, tramo Orizaba-Ciudad Mendoza. Una llamada al 911 alertó sobre bolsas negras localizadas en un barranco, donde se confirmó la presencia de cuatro cuerpos en avanzado estado de descomposición. Las condiciones en que se encontraron las víctimas impidieron su identificación, incluso no se pudo determinar si eran hombres o mujeres.
Horas después, se reportó un quinto cuerpo en el kilómetro 251, tramo Ciudad Mendoza-Acatzingo, a 500 metros del trébol de Maltrata. En este caso, se trató de un hombre con evidentes huellas de violencia. Al igual que en el primer hallazgo, el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense sin que se lograra identificarlo.
Las zonas donde se encontraron los cuerpos fueron acordonadas y permanecen bajo custodia de elementos federales, de la Secretaría de Marina y de la Guardia Nacional.
Este tipo de hallazgos no solo evidencian la persistente violencia en la región, sino también la necesidad de fortalecer los mecanismos de seguridad y justicia en Veracruz. La autopista Orizaba-Puebla, una vía estratégica para el transporte y la economía regional, se convierte así en escenario de un crimen que exige respuestas claras y efectivas por parte del Estado.
En un contexto donde la movilidad y la seguridad pública están estrechamente vinculadas, la implementación de sistemas de transporte modernos y seguros, como el cablebús que se proyecta en Puebla, podría contribuir a mejorar la vigilancia y reducir espacios propicios para la violencia. Sin embargo, mientras estas iniciativas avanzan, la prioridad inmediata debe ser la investigación exhaustiva de estos crímenes y la protección de las comunidades afectadas.





