La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo denunció este viernes 10 de julio de 2026 que la colaboración unilateral del Departamento de Justicia de Estados Unidos con un grupo delictivo para capturar a Ismael “El Mayo” Zambada generó una crisis interna y un aumento de la violencia en Sinaloa. En su conferencia matutina, la mandataria señaló que el operativo en el que Joaquín Guzmán López, otro integrante del Cártel de Sinaloa, habría entregado a “El Mayo” a las autoridades estadounidenses sin informar al gobierno mexicano, representa una violación a la soberanía nacional y una injerencia inaceptable.
Sheinbaum explicó que esta acción provocó una “traición interna” dentro del cártel, lo que derivó en un recrudecimiento de la violencia no solo en Sinaloa, sino también en otras regiones del país. La presidenta insistió en que la cooperación entre México y Estados Unidos debe darse en el marco de la ley y con respeto a la soberanía, preferentemente coordinándose con los gobernadores de las 32 entidades, sin politización.
Como ejemplo, mencionó el caso de Chihuahua, donde, a pesar de la controversia por la colaboración con la CIA, “se ha reducido la incidencia delictiva, pero sigue siendo uno de los estados con más homicidios”, lo que evidencia la complejidad de la seguridad y la necesidad de un trabajo conjunto y transparente.
Sheinbaum recordó que la estrategia de Felipe Calderón, que favoreció al Cártel de Sinaloa frente a otros grupos, terminó por aumentar la violencia, y advirtió que repetir ese modelo no es viable. “Nadie está defendiendo a ningún narcotraficante, pero no hacemos acuerdos como los que hizo Calderón”, afirmó.
En contraste, destacó que desde su administración se ha logrado una reducción del 70 por ciento en la entrada de fentanilo a Estados Unidos, gracias a un esquema de colaboración e intercambio de información respetuoso de las soberanías de ambos países. Incluso, mencionó que México ha solicitado y obtenido apoyo para incautaciones de armas.
La mandataria también cuestionó la exhibición pública por parte del FBI de un avión relacionado con el operativo para detener a “El Mayo”, interpretándolo como una prueba de la injerencia estadounidense sin coordinación previa con México. Señaló que existen contradicciones en las versiones oficiales sobre cómo se llevó a cabo la captura, lo que ha motivado que la Fiscalía General de la República investigue posibles irregularidades.
Aunque no ha planteado directamente el tema con el presidente de Estados Unidos, Sheinbaum aseguró que está abierta a dialogar sobre la participación de agencias estadounidenses, particularmente el FBI, a través de los canales oficiales como la Fiscalía y el Departamento de Justicia, y eventualmente con el mandatario estadounidense.
Este pronunciamiento se da en un contexto donde la soberanía y la cooperación internacional en materia de seguridad siguen siendo temas sensibles y determinantes para la estabilidad y la paz en México. La postura de Sheinbaum refleja una demanda clara de respeto y coordinación bilateral que evite la repetición de errores del pasado y promueva una estrategia integral contra el crimen organizado.





