Israel compartió con Estados Unidos información de inteligencia sobre un presunto plan iraní para asesinar al expresidente Donald Trump, según reportaron medios estadounidenses el jueves 9 de julio de 2026. Esta revelación ocurre en un contexto de alta tensión entre Washington y Teherán, tras recientes ataques que han reavivado el temor a una escalada del conflicto en Medio Oriente.
De acuerdo con CNN, que citó fuentes anónimas familiarizadas con el asunto, las agencias estadounidenses han monitoreado durante semanas un flujo constante de información sobre posibles amenazas contra Trump. Sin embargo, la advertencia entregada por Israel esta semana incluyó un complot nuevo y específico, según una de las fuentes. Otra fuente indicó que, aunque Estados Unidos ya había recibido reportes sobre planes para atentar contra el expresidente, la información israelí aportó detalles concretos sobre esta amenaza.
El diario The Wall Street Journal también publicó una información similar basada en fuentes no identificadas, confirmando la gravedad del asunto.
Las tensiones entre Irán y Trump se remontan a enero de 2020, cuando el entonces presidente estadounidense ordenó el asesinato del general iraní Qasem Soleimani en un ataque con drones en Bagdad. Desde entonces, las autoridades iraníes han prometido venganza, manteniendo una amenaza latente que ahora parece haberse concretado en un plan específico.
Hasta el momento, no se han revelado detalles sobre el supuesto plan iraní para atentar contra Trump.
La agencia AFP consultó a la Casa Blanca sobre estas publicaciones. Un funcionario, que pidió no ser identificado, remitió a las declaraciones que Trump hizo el miércoles 8 de julio durante el vuelo de regreso desde Turquía. “Quieren acabar con el líder de Estados Unidos. Yo estoy en cualquier lista. Esta mañana vi que estoy en cada una de sus listas”, expresó Trump a periodistas a bordo del Air Force One.
Este detalle cobra relevancia en el contexto del viaje de Trump, quien utilizó un antiguo avión Air Force One para regresar a Washington, en lugar del nuevo avión recibido como regalo de Catar. La aeronave moderna fue enviada por adelantado al Reino Unido, y Trump abordó su antiguo Air Force One para completar el viaje.
Esta decisión generó especulaciones sobre posibles motivos de seguridad, especialmente tras los recientes ataques estadounidenses contra Irán y la proximidad de Turquía con territorio iraní. Más tarde, The New York Times informó que el cambio respondió a una solicitud del Servicio Secreto de Estados Unidos “como medida de seguridad”.
Este episodio refleja la persistente volatilidad en las relaciones entre Estados Unidos e Irán, y subraya la importancia de la inteligencia y las medidas de protección en un escenario internacional cada vez más complejo.





