La Selección de Inglaterra, tras su victoria ante República del Congo que los instaló en los octavos de final del Mundial 2026, ya enfoca su atención en el próximo enfrentamiento contra México. Sin embargo, el técnico Thomas Tuchel ha señalado que la altura de la Ciudad de México, situada a 2 mil 240 metros sobre el nivel del mar, representa un obstáculo significativo para su equipo.
En conferencia de prensa posterior al partido contra Congo, Tuchel reconoció que la adaptación física a la altitud es prácticamente imposible en el corto plazo, y que esta condición podría favorecer a la selección mexicana, acostumbrada a jugar en estas condiciones. “Por supuesto, el tema de la altura será un problema, una gran desventaja, ya que no podemos adaptarnos físicamente a ella; en cuatro días es simplemente imposible. Puede que surjan más obstáculos, pero estamos preparados para ello”, afirmó el estratega.
Este factor geográfico ha sido un elemento clave en la historia del fútbol mexicano, donde la altitud del Estadio Azteca ha servido como ventaja estratégica frente a rivales internacionales. En el Mundial 2026, que se disputa en territorio mexicano, esta característica podría ser determinante para que México avance a la siguiente ronda, como se observó en el partido contra Ecuador, donde la falta de oxígeno afectó el rendimiento del equipo visitante.
Aunque Inglaterra es una potencia futbolística con recursos para enfrentar retos físicos y tácticos, la imposibilidad de aclimatarse en tan pocos días pone en evidencia la importancia de considerar factores ambientales en la preparación de los equipos. La expectativa está puesta en cómo resolverán esta dificultad para mantener su aspiración de avanzar en el torneo.
El partido entre México e Inglaterra se perfila como uno de los encuentros más emocionantes del Mundial 2026, no solo por la calidad de ambos equipos, sino también por el desafío que representa jugar en la capital mexicana, donde la altura puede ser un aliado silencioso para la selección local.





