La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo desmintió este lunes 22 de junio que el expresidente Andrés Manuel López Obrador tuviera miedo de lo que Ismael “El Mayo” Zambada pudiera revelar a las autoridades estadounidenses, como se adelanta en el libro del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar.
En la conferencia mañanera realizada en Palacio Nacional, Sheinbaum pidió prudencia y esperar la publicación completa del libro para conocer con precisión su contenido. Sin embargo, aclaró que la verdadera preocupación de López Obrador durante su administración fue la participación directa de agencias estadounidenses en la captura de “El Mayo” en territorio mexicano y la posible violación a la soberanía nacional.
“Si alguna preocupación tenía el presidente López Obrador, que platicamos en su momento en la gira de transición, es más bien la participación de una agencia del gobierno de los Estados Unidos en la captura de ‘El Mayo’ Zambada en México para llevarlo a Estados Unidos”, explicó la mandataria.
Sheinbaum recordó que esta inquietud provocó un enfriamiento en la relación con Ken Salazar, quien fue embajador estadounidense en México, debido a que nunca quedó claro cómo se realizó la detención y traslado de Zambada a Estados Unidos, bajo la administración del presidente Joe Biden.
“No tenía que ver con qué iba a decir este personaje, cabeza de un grupo delictivo, sino con la injerencia y la violación a la soberanía en México”, puntualizó.
La presidenta rechazó categóricamente que exista alguna preocupación actual sobre el tema: “Ninguna, absolutamente ninguna”.
Además, informó que la Fiscalía General de la República continúa con las investigaciones que dejó el exprocurador Alejandro Gertz Manero respecto a la detención de “El Mayo” Zambada.
Este pronunciamiento se da en un contexto donde la relación bilateral México-Estados Unidos ha sido marcada por tensiones en materia de seguridad y soberanía, un tema recurrente en la agenda política nacional. La postura de Sheinbaum subraya la importancia de respetar la autonomía del país en asuntos delicados como la captura de líderes criminales, sin que ello implique una preocupación por posibles declaraciones de dichos personajes ante autoridades extranjeras.





