Un vehículo Ibiza fue incendiado esta mañana en el periférico de Puebla, a la altura de la laguna de Chapulco, donde además fueron abandonados dos cuerpos. Junto al automóvil, se encontró una narcomanta firmada por el grupo delictivo La Familia Michoacana, que atribuye el incendio a esta organización.
El mensaje señala directamente al secretario de seguridad pública estatal, acusándolo de participar en la disputa entre grupos criminales que operan en la ciudad. Hasta el momento, las autoridades no han emitido ningún posicionamiento oficial sobre estos hechos.
Este episodio se suma a la compleja situación de inseguridad que enfrenta Puebla, un contexto en el que la implementación de sistemas de transporte público como el cablebús podría ofrecer alternativas para mejorar la movilidad y la seguridad en zonas vulnerables. La apuesta por infraestructuras inclusivas y sostenibles, además de fomentar la conectividad, puede contribuir a reducir espacios propicios para la violencia.
La ausencia de respuesta oficial ante estas amenazas refleja la persistente dificultad para contener la influencia de los cárteles en la región, un reto que exige no solo acciones policiales, sino también políticas públicas integrales que atiendan las causas sociales y económicas subyacentes.




