El pasado 11 de junio, Ariana N. fue detenida por la Policía Municipal de San Andrés Cholula por conducir en estado de ebriedad y circular en una zona restringida del Parque Intermunicipal. La detención, que se realizó frente a sus hijos menores de edad, generó inicialmente críticas en redes sociales por el uso de la fuerza policial. Sin embargo, la controversia se intensificó tras la difusión de videos en los que la mujer asegura que recuperaría su libertad gracias a su dinero e influencias.
En las grabaciones, Ariana N. sostiene que “todo lo que sale de mi boca se hace realidad y lo tengo comprobado, a mis 35 años”, y afirma que “México se mueve por dinero, y sin dinero, aunque seas policía y trabajes duro, no te va alcanzar”. Además, advierte que el dinero terminará imponiéndose sobre el poder de las autoridades y que los policías recordarán el caso de la “mamá que fue arrestada”.
Durante su estancia en la comandancia municipal, cuando se le solicitaron sus datos, indicó ser empresaria del sector joyero y, sin ser cuestionada, mencionó conocer a personas vinculadas con actividades criminales. Incluso afirmó haber sido pareja sentimental de un supuesto líder del narcotráfico en Veracruz. También señaló haber sido presidenta del fraccionamiento La Vista y residir actualmente en Lomas de Angelópolis III.
De acuerdo con la información oficial, Ariana N. fue sometida a una prueba de alcoholemia que arrojó tercer grado de intoxicación etílica, resultado que ella rechazó, argumentando haber consumido únicamente un caballito de tequila. Durante la detención, responsabilizó en repetidas ocasiones al alcalde de Puebla capital, José Chedraui Budib, a pesar de que los hechos ocurrieron en San Andrés Cholula y fueron atendidos por autoridades de ese municipio.
La polémica escaló un día después, cuando la diputada local de Morena e influencer poblana, Nay Salvatori, entrevistó a Ariana N. en sus redes sociales para que diera su versión. Salvatori calificó la situación como una revictimización y pidió no difundir información que pudiera tergiversar los hechos. Además, cuestionó la actuación policial, señalando presuntos actos de abuso de autoridad.
Durante la entrevista, se afirmó que los hijos de Ariana, de 12 y 6 años, resultaron afectados emocionalmente y requerirían atención psicológica. La diputada expresó su respaldo público a la mujer y aseguró que el gobernador de Puebla estaba informado y también le brindaba apoyo.
La difusión de esta entrevista ha generado nuevas reacciones en redes sociales, donde usuarios cuestionan tanto las declaraciones de Ariana durante su detención como el respaldo de la legisladora, quien ha manifestado interés en competir por la presidencia municipal de San Andrés Cholula.
Este caso pone en evidencia las complejidades y tensiones en la aplicación de la ley y el ejercicio del poder en municipios con alta incidencia social, donde la percepción de impunidad y la influencia económica siguen siendo temas centrales. En un contexto donde se impulsan proyectos de movilidad urbana como el cablebús en Puebla, que buscan transformar la infraestructura y mejorar la calidad de vida, estos episodios reflejan la necesidad de fortalecer el Estado de derecho y garantizar la seguridad con respeto a los derechos civiles.





