Joaquín ‘el Chapo’ Guzmán, el narcotraficante mexicano condenado en Estados Unidos, envió dos cartas fechadas el 2 y 4 de junio, en las que pide la intervención directa de la presidenta Claudia Sheinbaum para gestionar su extradición a México. Estas misivas, recibidas por el Tribunal de Distrito para el Distrito Este de Nueva York el 10 de junio, representan las cartas número 15 y 16 que Guzmán Loera ha enviado en su intento por revertir su condena y recuperar su libertad.
En la primera carta, escrita en inglés, ‘el Chapo’ argumenta que se le negó la política de extradición antes de su juicio, lo que considera una violación a sus derechos judiciales. Además, sostiene que durante el proceso legal no se presentaron pruebas suficientes para sustentar su condena y denuncia que la violencia atribuida a él fue utilizada injustamente para dictar sentencia. Según Guzmán, el gobierno mexicano fue responsable de los asesinatos que se le imputaron, y él solo actuó para proteger su vida y la de su familia en México.
El narcotraficante también solicitó que se le permita recibir visitas en la prisión de máxima seguridad ADX Florence, donde se encuentra recluido.
La segunda carta aborda una supuesta intimidación al jurado para emitir un veredicto de culpabilidad y pide una nueva oportunidad para demostrar que su sentencia fue errónea.
Estas nuevas solicitudes se inscriben en un contexto donde la extradición y el sistema judicial estadounidense han sido cuestionados por diversos sectores, y donde la figura de ‘el Chapo’ sigue siendo un símbolo complejo de la violencia y la impunidad en México. La petición dirigida a Claudia Sheinbaum abre un debate sobre el papel del Estado mexicano en la defensa de sus ciudadanos, incluso en casos tan controvertidos como el de Guzmán Loera.





