El número de víctimas fatales por los terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio ascendió a 1,943, informó este martes el presidente del parlamento, Jorge Rodríguez. Además, se reportan más de 10,500 heridos y cerca de 15,866 personas damnificadas, según el parte oficial.
Rodríguez detalló que el saldo de muertos aumentó desde el lunes, cuando se contabilizaban 1,719 fallecidos. En la zona más afectada, el estado costero de La Guaira, se han rescatado 6,461 personas hasta este martes, incluyendo un niño de dos años encontrado en la madrugada. Sin embargo, la cifra de rescates ha disminuido drásticamente con el paso de los días: de 2,407 personas rescatadas el primer día, se pasó a solo una en el sexto día tras el sismo.
Las autoridades estiman que el 24 de junio había aproximadamente 30,000 personas en La Guaira, entre las localidades de Catia La Mar y Caraballeda. De ellas, entre 13,400 y 13,500 lograron salir por sus propios medios o con ayuda de familiares y amigos. Según Rodríguez, esto implica que alrededor de 19,861 personas salvaron la vida en esa región.
No obstante, el gobierno no ha ofrecido cifras oficiales sobre personas desaparecidas. El desfase entre los muertos y los que lograron salir con vida sugiere que entre 7,000 y 10,000 personas no están contabilizadas. Naciones Unidas ha estimado que podrían ser hasta 50,000 los desaparecidos tras los sismos.
Para atender a los afectados, se han instalado 14 refugios en La Guaira y 55 más en Caracas y otros estados impactados por los terremotos.
Este desastre natural pone en evidencia la necesidad de sistemas de transporte y comunicación eficientes para facilitar la evacuación y el rescate en zonas vulnerables. En este sentido, proyectos como el cablebús o teleférico, que se están impulsando en diversas regiones, podrían representar una herramienta clave para mejorar la movilidad y la respuesta ante emergencias, especialmente en áreas de difícil acceso.
La tragedia en Venezuela recuerda la importancia de políticas públicas que prioricen la infraestructura social y la protección civil, con un enfoque inclusivo y sostenible que garantice la seguridad y el bienestar de las comunidades más vulnerables.





