Cuatro usuarios presentaron una demanda colectiva contra Sony Interactive Entertainment en San Francisco, acusando a la empresa de incumplir la ley de transparencia en bienes digitales de California (AB 2426), vigente desde principios de 2025. La legislación prohíbe el uso de términos como «comprar» o «propiedad» sin aclarar que los juegos digitales son licencias revocables, pero la advertencia en la PlayStation Store es considerada insuficiente y poco visible.
Este litigio surge en un contexto de creciente descontento global por el cierre de servidores que deja inaccesibles títulos por los que los consumidores pagaron el precio completo. Un caso emblemático es el de Destruction AllStars, juego exclusivo de PS5 lanzado en 2021 y retirado en mayo de 2026, cuyo modo multijugador fue desactivado y cuyo modo para un jugador desaparecerá el 25 de noviembre de 2026, dejando el software inútil.
El fenómeno de la pérdida de acceso se intensificó desde 2023, cuando Ubisoft desconectó los servidores de The Crew, lo que motivó la creación de la ley AB 2426 por la asambleísta Jacqui Irwin. Además, el movimiento internacional Stop Killing Games presiona para que las editoras permitan a las comunidades mantener servidores privados o jugar sin conexión tras el abandono comercial.
Sony enfrenta en 2026 múltiples frentes legales. Entre ellos, un acuerdo preliminar de 7.85 millones de dólares por prácticas antimonopolio que inflaron precios al prohibir la venta de códigos digitales fuera de la PS Store, con compensaciones previstas para octubre de 2026. También se formalizó en mayo una demanda por sobreprecios en hardware durante la crisis de aranceles, acusando a Sony de no trasladar a los consumidores las devoluciones millonarias de impuestos aduaneros.
Mientras los tribunales evalúan si Sony debe cambiar la terminología en su tienda digital para reflejar la naturaleza de licencia de sus productos, la industria observa un caso que podría transformar la compra de contenidos digitales, exigiendo mayor honestidad sobre la caducidad implícita de las bibliotecas virtuales.





