La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, rechazó categóricamente que la detención del exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, por presuntos delitos relacionados con huachicol y crimen organizado, responda a una justicia selectiva o a intereses políticos.
Durante su conferencia matutina del viernes 17 de julio de 2026, Sheinbaum recordó que Felipe Calderón, quien ha sido crítico del exmandatario, ahora acusa al gobierno de aplicar justicia de manera parcial, una afirmación que la mandataria capitalina negó de forma tajante.
La funcionaria enfatizó que la detención es resultado de una investigación que lleva al menos un año, centrada en una red de distribución ilegal de combustible en México, y no un acto con fines políticos. “Es falso que haya un asunto político aquí. Es derivado de una investigación que tiene un año”, afirmó.
Este pronunciamiento se da en un contexto donde la lucha contra el huachicol y el crimen organizado sigue siendo una prioridad para el gobierno federal, que busca fortalecer el Estado de derecho y combatir las redes ilícitas que afectan la economía y la seguridad nacional.
La postura de Sheinbaum apunta a desmentir cualquier percepción de que el sistema judicial se utilice para perseguir adversarios políticos, un tema recurrente en la historia reciente del país, donde la justicia ha sido cuestionada por su parcialidad. En este sentido, la mandataria reafirma el compromiso con una aplicación equitativa de la ley, sin distinciones ni favoritismos.





