El volcán Popocatépetl ofreció una imagen impactante la mañana de este viernes 17 de julio de 2026, al aparecer coronado por nubes lenticulares, un fenómeno meteorológico poco común que fue visible desde San Nicolás de los Ranchos, Puebla.
Estas nubes, con forma de lente o platillo, se forman cuando fuertes corrientes de aire húmedo ascienden y descienden al pasar sobre montañas o volcanes, por lo que suelen rodear cumbres elevadas como la del Popocatépetl. Aunque su presencia genera postales espectaculares, no implica un aumento en la actividad volcánica.
El monitoreo del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) reportó que en las últimas 24 horas el volcán registró 40 exhalaciones de baja intensidad, acompañadas de emisiones de vapor de agua, gases volcánicos y ligeras cantidades de ceniza.
Las autoridades mantienen el Semáforo de Alerta Volcánica en Amarillo Fase 2, lo que implica la recomendación estricta de no acercarse al cráter debido al riesgo de explosiones menores y la caída de fragmentos balísticos.
Este nivel de alerta, vigente desde hace semanas, refleja la necesidad de mantener vigilancia constante sobre uno de los volcanes más activos y emblemáticos del país, cuya influencia trasciende lo geológico para impactar en la vida cotidiana y la seguridad de las comunidades aledañas. En este contexto, la gestión pública debe continuar fortaleciendo los sistemas de prevención y comunicación para proteger a la población.





