El cine mexicano perdió a una de sus figuras más emblemáticas. Elsa Aguirre, reconocida como una de las últimas divas de la Época de Oro del cine nacional, falleció la noche del martes 14 de julio de 2026, a los 85 años, en su casa de Cuernavaca, Morelos.
La noticia fue confirmada durante la madrugada de este miércoles 15 de julio a través del perfil oficial de Facebook de la actriz, donde se informó que murió “rodeada de amor y atención”. En la publicación se destacó que Elsa Aguirre se mostró feliz por los mensajes de cariño que recibió y que disfrutó compartir sus experiencias mediante videos con sus seguidores.
La Asociación Nacional de Intérpretes (ANDI) lamentó profundamente su fallecimiento y resaltó que su rostro fue uno de los más bellos y reconocidos en la pantalla grande. “Fue una de las actrices más icónicas y emblemáticas de la Época de Oro del cine mexicano, célebre tanto por su talento dramático como por su belleza”, señaló la organización.
Elsa Irma Aguirre Juárez nació el 25 de septiembre de 1930 en Chihuahua, hija del general Jesús Aguirre y Emma Juárez. Su ingreso al cine fue fortuito: a los 14 años ganó un concurso de belleza organizado por la productora CLASA Films Mundiales, lo que la llevó a debutar en 1945 junto a su hermana Alma Rosa Aguirre en la comedia de ciencia ficción *El sexo fuerte*.
Su primer papel estelar llegó en 1946 con *Don Simón de Lira*, bajo la dirección de Julio Bracho y compartiendo créditos con Joaquín Pardavé. A lo largo de su carrera participó en más de 50 películas, abarcando géneros que iban desde el drama hasta la comedia. Entre sus trabajos más destacados se encuentran *La mujer que yo amé* (1950), *Cuidado con el amor* (1954) junto a Pedro Infante, *Lluvia roja* (1950) con Jorge Negrete y *Algo flota sobre el agua* (1948), coprotagonizada por Arturo de Córdova.
En 2003, la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) reconoció su trayectoria con el Premio Ariel Honorífico, un justo homenaje a su legado en la historia del cine mexicano.
La partida de Elsa Aguirre marca el fin de una era para el cine nacional, un recordatorio de la riqueza cultural y artística que la Época de Oro legó a México. Su vida y obra continúan siendo un referente para las nuevas generaciones que buscan en el arte un espacio para la diversidad y la expresión social.





