Después de cinco días de incertidumbre y esfuerzos coordinados, el tigre de Bengala blanco conocido como Kenzo fue finalmente rescatado tras escapar de un santuario privado en Tepetlaoxtoc, Estado de México. La captura se logró gracias al rastreo de perros entrenados, que superaron los intentos fallidos de más de 80 elementos de los tres niveles de gobierno.
El felino se internó en zonas de barrancas de difícil acceso, lo que complicó las labores de búsqueda. En este contexto, habitantes de las comunidades de San Bernardo Tlalmimilolpan y San Pedro Chiautzingo se sumaron como guías, aportando conocimiento local para localizar al animal.
Ivonne Cassaigne, veterinaria especialista en fauna silvestre y manejo anestésico, explicó que el trabajo en equipo fue fundamental para la captura exitosa. “Se anestesió al animal, el manejo estuvo muy bien y tiene algunas lesiones que serán atendidas en el Zoológico de Zacango, donde será trasladado para su recuperación”, detalló.
El escape de Kenzo, reportado por primera vez el sábado pasado por la alcaldesa Diana Lizbeth Morales Méndez, generó preocupación por la seguridad de las comunidades cercanas. La policía municipal incluso desplegó operativos con armas largas, como se evidenció en un comunicado oficial y en las 18 fotografías difundidas, donde se observa a elementos armados y a caballo en la búsqueda.
Especialistas en manejo de fauna silvestre señalaron que, con el paso de los días sin su dieta habitual, el tigre podría volverse más peligroso al explorar otras fuentes de alimento, lo que aumentaba el riesgo para la población. Por ello, las autoridades enfatizaron que la prioridad era proteger a la gente y, en segundo término, capturar vivo al ejemplar.
Aunque el uso de drones permitió ubicarlo en varias ocasiones, Kenzo logró evadir los cercos y se desplazó a terrenos cada vez más escarpados. Finalmente, fueron los perros entrenados quienes lograron localizarlo y facilitar la aplicación de dardos tranquilizantes para someterlo sin poner en riesgo a nadie.
Protección Civil del Estado de México informó que, tras la sedación controlada, se constató que el tigre presenta una lesión que no compromete sus funciones vitales ni su movilidad. Actualmente, Kenzo está bajo observación y recibe atención especializada en un sitio seguro.
Este caso pone en relieve la complejidad de manejar fauna silvestre en entornos cercanos a zonas urbanas y la importancia de contar con protocolos que prioricen la vida del animal y la seguridad de la población. Además, subraya el valor de la colaboración entre autoridades, expertos y comunidades locales para enfrentar situaciones de riesgo con sensibilidad y eficacia.





