El vocalista de Maná, Fher Olvera, rompió el silencio este jueves 2 de julio de 2026 para responder con contundencia a las provocaciones del músico británico Liam Gallagher, líder de la banda Oasis, quien había pronosticado una derrota humillante de México frente a Inglaterra en los Octavos de Final del Mundial 2026.
En un video publicado en sus redes sociales, el cantante tapatío rechazó el pronóstico de Gallagher, quien en su cuenta de X (antes Twitter) había anticipado un marcador de 5-0 a favor de Inglaterra. “El cantante de Oasis dijo que México iba a perder contra Inglaterra 5-0, a ver, no manches, ubícate wey”, expresó Olvera con firmeza, exigiendo respeto para el equipo nacional que buscará avanzar a la siguiente ronda el próximo domingo 5 de julio.
El intercambio virtual refleja la pasión y la tensión que rodean a este encuentro, que se disputará a las 18:00 horas en el Estadio Ciudad de México, conocido anteriormente como Estadio Azteca, un recinto emblemático para el fútbol mexicano. La Selección Mexicana, que ha sido objeto de críticas y dudas en el pasado, enfrenta ahora no solo a un rival deportivo, sino también a la carga simbólica de defender su honor frente a las provocaciones internacionales.
Liam Gallagher y su hermano, reconocidos por su afición al fútbol y su fanatismo por el Manchester City, han cultivado una imagen de hooligans desde su juventud, acostumbrados a lanzar provocaciones y a alimentar rivalidades deportivas. Esta actitud, sin embargo, choca con la creciente identidad y orgullo que México ha construido en el Mundial 2026, un torneo que se disputa en casa y que representa una oportunidad para reivindicar el papel del país en el escenario global del deporte.
La respuesta de Fher Olvera no solo es un acto de defensa nacionalista, sino también un reflejo del papel que figuras públicas pueden jugar en la construcción de narrativas deportivas y sociales. En un contexto donde la identidad y el respeto mutuo deberían prevalecer, la polémica entre músicos y aficionados pone en evidencia la necesidad de un diálogo más respetuoso y constructivo.
Mientras tanto, el país se prepara para un duelo que trasciende lo futbolístico y se convierte en un símbolo de resistencia y orgullo nacional, en un momento clave para México en el Mundial 2026.





