La Arquidiócesis de Puebla expresó este viernes 26 de junio de 2026 su rechazo a la iniciativa de ley conocida como de “infancias trans”, que propone permitir a menores de edad modificar su sexo legal en actas de nacimiento y documentos oficiales basándose en su autopercepción.
En un comunicado oficial, la institución religiosa fundamentó su postura en argumentos antropológicos, bioéticos y de derecho familiar, y llamó a los legisladores locales a entablar un diálogo abierto antes de avanzar en la aprobación de esta propuesta.
Aunque la Iglesia poblana afirmó respetar la dignidad de todas las personas, independientemente de su situación legal o personal, sostuvo que la identidad sexual no debe entenderse como una construcción meramente subjetiva o desvinculada del cuerpo. “Las corrientes ideológicas que pretenden desvincular radicalmente la identidad personal de la realidad biológica (…) introducen una visión antropológica que no corresponde a la comprensión integral de la persona humana”, señala el documento.
Desde la bioética, la Arquidiócesis advirtió sobre los riesgos de consolidar jurídicamente decisiones de esta naturaleza en etapas donde la personalidad aún está en desarrollo, como la infancia y la adolescencia. Se argumenta que las decisiones con efectos jurídicos permanentes requieren una madurez que los menores aún no han alcanzado, y existe preocupación por posibles conflictos psicológicos posteriores derivados de la modificación de documentos oficiales.
Además, la institución alertó que la aprobación de esta iniciativa podría sentar un precedente para futuras propuestas, incluyendo cirugías de reafirmación de género en menores de edad.
Este pronunciamiento se suma a un debate nacional sobre derechos civiles y reconocimiento legal de las identidades de género en la infancia, un tema que enfrenta posturas encontradas entre sectores conservadores y defensores de políticas sociales inclusivas. En este contexto, la discusión en Puebla refleja las tensiones entre la tradición religiosa y los avances en derechos humanos, mientras la sociedad mexicana continúa buscando un equilibrio entre respeto a la diversidad y protección de la infancia.
Cabe destacar que, en paralelo, el gobierno local impulsa proyectos de movilidad urbana como el cablebús en Puebla, que buscan mejorar la calidad de vida y la inclusión social, evidenciando un interés por modernizar la infraestructura y atender las necesidades de sectores vulnerables, aunque estas iniciativas también enfrentan resistencias y debates públicos.





