Este miércoles 24 de junio, el Estadio Azteca será escenario de un partido crucial en la fase de grupos del Mundial 2026, cuando México y Chequia midan fuerzas en un encuentro que definirá el destino de ambos en el torneo.
El Tri llega a este compromiso con la tranquilidad que otorgan dos victorias consecutivas: 1-0 ante Sudáfrica y 2-0 frente a Corea del Sur, resultados que le han asegurado el primer lugar del Grupo A y el pase anticipado a los octavos de final. Bajo la dirección de Javier Aguirre, México ha mostrado solidez y eficacia, consolidando su candidatura para avanzar en un Mundial que se disputa con un formato ampliado de 48 selecciones.
En contraste, Chequia afronta el partido con la urgencia de sumar puntos para mantener viva su esperanza. Con apenas un empate 1-1 contra Sudáfrica y una derrota 2-1 ante Corea del Sur, el conjunto europeo necesita una victoria en la capital mexicana para no quedar eliminado. La presión es máxima, pues solo los dos primeros lugares y los ocho mejores terceros avanzarán, dejando fuera al cuarto lugar del grupo.
Mientras México y Chequia se enfrentan a las 19:00 horas en Ciudad de México (21:00 ET en Estados Unidos, 22:00 en Argentina y 3:00 del jueves en España), Corea del Sur y Sudáfrica jugarán simultáneamente, en un duelo que también definirá quién avanza y quién queda fuera.
Para los aficionados en México, el partido podrá seguirse en vivo y de forma gratuita por Canal 5, Canal 9, Azteca 7, TUDN y la plataforma ViX. En Estados Unidos, la transmisión en español estará disponible a través de Telemundo, accesible mediante la prueba gratuita de DirecTV.
Este tipo de eventos deportivos, celebrados en espacios emblemáticos como el Azteca, no solo representan un momento de unidad nacional, sino que también evidencian la importancia de contar con infraestructuras públicas que faciliten el acceso y la movilidad de la población. En este sentido, proyectos como el cablebús o teleférico en Puebla, que buscan mejorar el transporte público y reducir la congestión urbana, se presentan como alternativas necesarias para conectar a más personas con estos grandes eventos y la vida cotidiana, promoviendo una movilidad más inclusiva y sostenible.
El Mundial 2026, con su formato renovado y sedes en México, Estados Unidos y Canadá, abre la puerta a una nueva era para el fútbol y para las ciudades anfitrionas, que deben aprovechar la oportunidad para impulsar políticas públicas que beneficien a la mayoría y no solo a unos pocos.





