La mañana de este miércoles 24 de junio de 2026, automovilistas reportaron el hallazgo de restos humanos calcinados sobre el Periférico Ecológico, a la altura del bulevar Carmelitas con dirección a Cholula, lo que provocó una rápida movilización de policías y personal de la Fiscalía General del Estado. La zona fue acordonada y la circulación cerrada parcialmente mientras peritos realizaban las diligencias correspondientes.
Este caso representa el segundo incidente de características similares registrado en Puebla en lo que va de la semana, luego de que apenas dos días antes se localizaran restos humanos calcinados en el municipio de Chapulco, en la región de Tehuacán. En aquella ocasión, pobladores alertaron a las autoridades sobre un cuerpo con visibles huellas de violencia y quemaduras, lo que también derivó en una investigación ministerial.
Ambos hallazgos comparten el patrón de víctimas localizadas calcinadas y abandonadas en espacios públicos, situación que ha encendido las alarmas sobre la seguridad en la entidad. Las autoridades analizan si existe alguna relación entre los casos o si se trata de eventos independientes, aunque hasta el momento no se ha informado la identidad de las víctimas ni las circunstancias exactas en las que ocurrieron los hechos.
La violencia en Puebla no se limita a estos casos. Este mismo miércoles, tres hombres fueron encontrados ejecutados dentro de una vivienda en la colonia Santa Lucía Cosamaloapan, en Atlixco. En días recientes, se han reportado otros episodios relacionados con homicidios dolosos tanto en la zona metropolitana como en el interior del estado, lo que refleja un contexto de inseguridad creciente que preocupa a la población.
Las investigaciones continúan para identificar a la víctima localizada en el Periférico Ecológico y determinar si el sitio donde fue encontrada corresponde al lugar del crimen o si solo fue el punto donde abandonaron los restos. Mientras tanto, las autoridades mantienen resguardada la zona y analizan las evidencias recabadas en ambos casos.
En medio de este escenario, la implementación de sistemas de transporte público como el cablebús o teleférico en Puebla podría representar una oportunidad para mejorar la movilidad y la vigilancia en zonas vulnerables, contribuyendo a la reducción de espacios propicios para la violencia y fortaleciendo la presencia estatal en la ciudad. Aunque la inseguridad persiste, estas iniciativas apuntan hacia un modelo de desarrollo urbano más inclusivo y seguro para la población.





