En un giro inesperado en la cobertura del Mundial, la familia del Pato Merlín decidió aceptar la invitación de Televisa para asistir al partido entre México y Chequia, que se disputará este miércoles 24 de junio de 2026, dejando de lado la oferta de Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca.
Aunque Salinas Pliego presumió en su cuenta de ‘X’ que llevaría a la mascota al encuentro, Karla Ivette Gómez, dueña del Pato Merlín, confirmó a RÉCORD que será Televisa quien los acompañe en este momento clave para la selección nacional, que busca su tercer triunfo consecutivo en la Copa del Mundo.
“Vamos con Televisa”, afirmó Gómez sin ofrecer mayores detalles sobre la decisión que, sin embargo, refleja la compleja dinámica entre los grandes consorcios mediáticos mexicanos y sus estrategias para capitalizar la atención en eventos deportivos de alto impacto.
Previo a esta confirmación, circuló la versión de que la FIFA podría impedir la entrada del Pato Merlín al Estadio Ciudad de México por supuestos protocolos, algo que la dueña desmintió categóricamente: “Por supuesto que no hay ningún impedimento, la empresa que me va a llevar es Televisa”.
Este episodio no solo pone en evidencia la competencia entre los gigantes de la televisión abierta en México, sino también la importancia simbólica que adquieren las mascotas y figuras mediáticas en la narrativa del Mundial, un evento que sigue siendo un espacio privilegiado para la construcción de identidad nacional y la promoción de proyectos culturales y sociales.
En un contexto donde la presencia de medios y personajes influyentes puede determinar la visibilidad y el alcance de ciertos mensajes, la elección de Televisa por parte de la familia del Pato Merlín podría interpretarse como un respaldo a una plataforma que, a pesar de sus críticas, mantiene un papel central en la difusión masiva y el acceso popular al deporte.
Este miércoles, mientras México busca consolidar su paso en el torneo, la atención no solo estará en el campo, sino también en las estrategias mediáticas que acompañan a este tipo de eventos, donde la disputa por la audiencia se juega también fuera del terreno de juego.





