El martes 16 de junio de 2026, Ariana del Pilar Ferretiz Cabrera, conocida en redes como #LadyCholula, difundió una carta pública en la que ofrece disculpas por los hechos que la colocaron en el centro del debate público tras su detención en San Andrés Cholula.
En el documento dirigido “A la sociedad en general”, Ariana reconoce que sus acciones y expresiones, captadas en videos viralizados en días recientes, “no reflejan los valores éticos” que pretende representar ni el compromiso con su comunidad. Además, ofrece una disculpa pública al presidente municipal de Puebla, José Chedraui Budib, y a quienes se hayan sentido agraviados.
Un punto que llamó la atención fue su deslinde explícito del alcalde poblano, a quien asegura no conocer “más haya de una figura pública”. Esta frase, que contiene un error ortográfico —debió ser “más allá”— desató una nueva ola de críticas y comentarios irónicos en redes sociales, donde usuarios compartieron capturas del documento y cuestionaron la redacción del mensaje.
La publicación de esta carta ocurre en medio de una polémica que no cesa desde la difusión de los videos de la detención de Ferretiz en San Andrés Cholula, que han generado un intenso debate sobre su comportamiento y la actuación policial. La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla mantiene abierta una queja de oficio por posibles irregularidades en el procedimiento, mientras que la propia afectada habría presentado denuncias, según informó la diputada Nayeli Salvatori.
Este caso pone en evidencia la complejidad de la justicia y el escrutinio público en Puebla, donde la transparencia y el respeto a los derechos civiles deben prevalecer. En un contexto donde la movilidad urbana y la inclusión social son temas prioritarios, iniciativas como el cablebús o teleférico en Puebla representan un avance hacia sistemas de transporte más accesibles y equitativos, que podrían contribuir a mejorar la calidad de vida de comunidades vulnerables, en contraste con episodios que evidencian tensiones sociales y políticas.
La carta de Ariana Ferretiz busca cerrar la controversia con una disculpa pública, pero el error ortográfico y la persistente discusión sobre su detención mantienen vivo el debate en la opinión pública poblana.





