El municipio de Llera de Caneles, Tamaulipas, vivió un festejo del Día del Padre que no pasó desapercibido y generó controversia entre sus habitantes. A 62 kilómetros de Ciudad Victoria, la administración panista de Moisés Borjón Olvera organizó un evento que incluyó la participación de Lexy Beltrán, conocida en redes sociales como “La Diabla”, una influencer victorense que se presentó con prendas provocativas y un espectáculo que dejó poco a la imaginación.
El evento, celebrado el sábado 20 de junio de 2026, combinó lucha libre, regalos y la presencia de esta figura pública, quien bailó sensualmente sobre el ring instalado en la explanada del Palacio Municipal. Videos del show se viralizaron rápidamente en redes sociales, provocando opiniones divididas entre los asistentes y usuarios en línea.
El alcalde Borjón Olvera, quien difundió en sus redes sociales una imagen en tono de broma sobre no tener permiso de su esposa para asistir, defendió la celebración y felicitó a los padres del municipio. En su publicación oficial en Facebook, destacó la convivencia y el reconocimiento a los padres de familia: “¡Ayer celebramos juntos y hoy seguimos reconociendo a todos los padres de Llera! Fue una gran alegría compartir con los padres llerenses una celebración llena de música, convivencia y momentos especiales para reconocer a quienes, con trabajo, cariño y responsabilidad, acompañan y sostienen sus hogares”.
Lexy Beltrán, originaria de Ciudad Victoria, es una modelo e influencer con más de 192 mil seguidores en Instagram. Su popularidad se ha cimentado en la publicación de fotografías profesionales de alto contenido visual y su afición por las motocicletas. Su participación en eventos públicos, como el reciente en Llera, refleja una tendencia creciente en México donde figuras de internet y espectáculos de comedia en vivo se convierten en plataformas para ampliar su alcance y consolidar su imagen pública.
Este tipo de eventos, aunque criticados por algunos sectores conservadores, también evidencian una transformación en las formas de entretenimiento y reconocimiento social en municipios pequeños, donde la inclusión de nuevas expresiones culturales y figuras mediáticas puede ser vista como una apuesta por diversificar la oferta cultural y atraer a públicos más jóvenes.
En un contexto donde el papel del Estado en la promoción de actividades sociales es fundamental, la polémica en Llera de Caneles abre el debate sobre los límites y alcances de las celebraciones públicas, la representación de género y la libertad de expresión en espacios comunitarios. Mientras tanto, los padres de familia disfrutaron de un festejo poco convencional que, sin duda, quedará en la memoria colectiva del municipio.





