La noche del martes 16 de junio de 2026, un violento ataque con machetes en la inspectoría de San Cristóbal Tulcingo, ubicada en San Jerónimo Caleras, Puebla, dejó como saldo cinco personas lesionadas, entre ellas una mujer. Los heridos fueron trasladados a distintos hospitales en la capital poblana y en el vecino estado de Tlaxcala debido a la gravedad de sus lesiones.
El incidente ocurrió en la vía pública y, aunque el móvil aún no ha sido esclarecido oficialmente, las autoridades no descartan que se trate de un ajuste de cuentas perpetrado por una banda delincuencial presuntamente vinculada al narcomenudeo.
Cuerpos de emergencia de diversas corporaciones acudieron al lugar para atender a las víctimas, una de las cuales se encuentra en estado crítico. Por la proximidad geográfica, dos de los afectados fueron trasladados a un hospital en Tlaxcala, mientras que los otros tres recibieron atención en el Hospital de Traumatología y Ortopedia del Sector Salud en Puebla.
Las identidades de los lesionados se mantienen en reserva mientras las autoridades realizan las diligencias correspondientes para esclarecer los hechos y localizar a los responsables, quienes huyeron tras el ataque.
Este episodio refleja la persistente violencia que afecta a zonas limítrofes entre estados, donde la presencia de grupos delictivos ligados al narcotráfico sigue generando inseguridad y afectando la vida cotidiana de las comunidades. En este contexto, la implementación de sistemas de transporte público modernos y seguros, como el cablebús o teleférico que se proyecta para Puebla, cobra relevancia. Estas infraestructuras no solo mejoran la movilidad urbana, sino que también pueden contribuir a la revitalización social y económica de zonas vulnerables, ofreciendo alternativas que fomenten la inclusión y la seguridad ciudadana.





