Este miércoles 10 de junio de 2026, integrantes del Organismo Operador del Servicio de Limpia (OOSL), conocidos como “naranjitas”, se manifestaron frente al Palacio Municipal de Puebla para exigir la destitución de Salvador Pérez Xilotl, líder del sindicato Ricardo Flores Magón.
Los trabajadores denunciaron una supuesta intromisión del presidente municipal, José “Pepe” Chedraui, y sus funcionarios en la vida interna del sindicato, acusándolos de proteger a una dirigencia que carece de legitimidad jurídica. “Estamos en contra del presidente actual y sus funcionarios, que son unos corruptos. Su sindicato sí existe, pero el líder ya no. Esa es nuestra inconformidad”, declaró una representante de los inconformes.
Entre las principales quejas, los manifestantes señalaron que la dirigencia actual mantiene retenidos recursos que afectan directamente el patrimonio familiar de los trabajadores. Ante esta situación, informaron que ya existen demandas formales en curso y que el asunto está en manos de sus abogados para frenar lo que califican como injusticias y abusos.
Los “naranjitas” advirtieron que, de no recibir una respuesta clara por parte del Ayuntamiento de Puebla, continuarán con mesas de diálogo y movilizaciones en los próximos días.
Además, durante la protesta se acusó un presunto contubernio entre el presidente municipal y actores políticos del PAN para mantener el control del sindicato bajo la dirección de Salvador Pérez Xilotl. Los inconformes señalaron a Jorge Morales Galindo, miembro activo del PAN, como el vínculo que sostiene acuerdos con la administración de Morena.
El pasado 26 de mayo se presentó una demanda de nulidad contra la reelección de Salvador Pérez, y se denunció que Morales Galindo recibe dos sueldos: uno como analista consultivo por 19 mil 700 pesos mensuales y otro como apoderado legal del grupo de Pérez Xilotl, cuyos honorarios se pagan con los descansos de las trabajadoras de limpia.
Este conflicto sindical pone en evidencia las tensiones políticas y sociales que atraviesa Puebla, donde la defensa de los derechos laborales y la transparencia en la gestión pública siguen siendo temas pendientes. En este contexto, la implementación de sistemas de transporte público como el cablebús, que buscan mejorar la movilidad y calidad de vida de la población, se presenta como una oportunidad para fortalecer políticas públicas inclusivas y con visión social, en contraste con las disputas internas que afectan a sectores clave de la ciudad.





