La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, negó categóricamente haber autorizado la presencia de agentes estadounidenses en un operativo realizado en la entidad, específicamente en el desmantelamiento de un narcolaboratorio. “Nunca gestioné su presencia”, afirmó la mandataria estatal, subrayando que no existe una relación directa con el gobierno de Estados Unidos que le permita realizar una solicitud de esa magnitud.
Campos detalló que, a pesar de que Chihuahua comparte la frontera más extensa de México con Estados Unidos, su comunicación con autoridades estadounidenses se limita al cónsul en Ciudad Juárez. Reveló que, en reiteradas ocasiones, ha solicitado audiencias con el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, sin obtener una respuesta positiva. “La comunicación con el embajador es nula, cuento con oficios en los que he solicitado alguna audiencia. Entiendo su carga de trabajo. ¿Cómo iba yo a autorizar y planear que estuvieran agentes norteamericanos, cuando no tengo esta relación?”, puntualizó.
El debate sobre la presencia de agentes extranjeros en territorio nacional encendió la discusión pública luego de que se reportara la colaboración de elementos estadounidenses, supuestamente de la CIA, en un operativo en Chihuahua. Este tipo de cooperación ha sido históricamente sensible en México, dada la defensa de la soberanía nacional, aunque en décadas recientes se han registrado episodios de colaboración puntual en materia de seguridad, particularmente durante la llamada “guerra contra el narcotráfico” de los años dos mil.
Campos aprovechó para cuestionar la reacción de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, señalando que, a diferencia de la titular del Ejecutivo federal, ella no cuenta con atribuciones para acreditar la presencia de agentes extranjeros. “Es inconcebible que ella diga que no sabía nada, cuando realmente es quien tiene las facultades para acreditar o no acreditar a los agentes norteamericanos”, afirmó, haciendo referencia a las competencias del Instituto Nacional de Migración y la Secretaría de Relaciones Exteriores, ambos bajo control federal.
Mientras tanto, las investigaciones para esclarecer quién autorizó la presencia de agentes estadounidenses en el operativo continúan. La gobernadora informó que se han llevado a cabo audiencias con los agentes de investigación estatales involucrados y con el exfiscal de Operaciones Estratégicas de la fiscalía local. Asimismo, reiteró su apertura para colaborar con la Fiscalía General de la República (FGR): “No tenemos nada que esconder”, aseguró.
Campos insistió en su disposición para transparentar la información y reiteró su compromiso con la ciudadanía chihuahuense en la lucha contra la inseguridad. “Aquí está Maru para abrir las puertas y dar toda la información que yo tenga… para abrazar a los chihuahuenses y decirles que no están solos”, subrayó.
Finalmente, la mandataria estatal aclaró que, durante la llamada de la presidenta Sheinbaum sobre el operativo y la supuesta presencia de la CIA, no se encontraba en el Palacio de Gobierno, lo que dificultó la comunicación. A pesar de sus intentos posteriores por retomar el contacto, no recibió respuesta, lo que evidencia un desencuentro institucional en medio de una coyuntura delicada para la cooperación bilateral y la seguridad pública en el país.





