Un ataque armado en Tecate, Baja California, dejó como saldo la muerte de Jesús Pereida y heridas graves para la regidora de Morena, María Quijada, así como para su hija y uno de sus escoltas. Los hechos ocurrieron el martes 14 de julio a las 17:17 horas en la calle Coyuca, colonia La Hacienda.
La regidora resultó gravemente herida por disparos en varias partes del cuerpo y fue trasladada a un hospital en California, Estados Unidos, donde su estado se reporta como crítico. La violencia contra funcionarios públicos en México sigue siendo una constante preocupante, y este caso evidencia la vulnerabilidad de quienes representan a la ciudadanía en regiones con altos índices de inseguridad.
Jesús Pereida, esposo de la regidora, falleció en el lugar. Pereida tenía una trayectoria en cargos de seguridad pública, habiendo sido asesor de seguridad en la administración federal anterior y desempeñado funciones en coordinación y estrategia en los gobiernos municipales de Tijuana y Tecate.
La agresión contra la familia de la edil morenista refleja la persistencia de la violencia política en el país, un fenómeno que demanda respuestas contundentes del Estado para garantizar la protección de servidores públicos y sus familias.
Este atentado se suma a un contexto nacional donde la inseguridad limita la participación política y el ejercicio democrático, especialmente en zonas fronterizas como Baja California. La atención médica en Estados Unidos para la regidora también pone en evidencia las deficiencias en el sistema de salud local para atender emergencias de alta complejidad.
En un país que avanza hacia la inclusión y la defensa de derechos civiles, la protección de quienes representan a la sociedad debe ser una prioridad ineludible para el Estado mexicano.





