En los últimos días, el Parque Cascatta, ubicado en la zona de Angelópolis en Puebla, ha sido escenario de una preocupante serie de agresiones contra los patos que habitan en sus áreas verdes. Estos animales, que recientemente se convirtieron en un símbolo entrañable para los poblanos gracias al fenómeno del llamado «Pato Merlín», ahora enfrentan un riesgo creciente por el comportamiento irresponsable de algunos visitantes.
El martes 14 de julio de 2026, usuarios del parque denunciaron que grupos de jóvenes persiguen y acosan constantemente a los patos, generándoles estrés y poniendo en peligro su bienestar. Esta conducta no solo refleja una falta de respeto hacia la fauna local, sino también una carencia de vigilancia efectiva en el espacio público.
El caso más grave reportado ocurrió el 22 de junio, cuando un hombre ingresó al parque con un perro sin correa que atacó a uno de los patos hasta desplumarlo. Según el testimonio de un ciudadano, el agresor se retiró sin atender al animal, dejando únicamente las plumas esparcidas como evidencia del ataque. Este episodio pone en evidencia la vulnerabilidad de la fauna urbana ante la ausencia de controles y sanciones claras.
Expertos en bienestar animal advierten que el acoso y la persecución pueden causar lesiones físicas, alterar los hábitos naturales de los animales e incluso comprometer su supervivencia. En este sentido, el respeto hacia estos espacios naturales depende tanto de la vigilancia institucional como de la responsabilidad individual de quienes los visitan.
Ante esta situación, la comunidad ha hecho un llamado urgente a madres, padres y tutores para fomentar en niñas, niños y adolescentes una cultura de respeto hacia los animales y evitar conductas que pongan en riesgo a las especies que habitan el parque. La protección de estos espacios no solo es un asunto de conservación ambiental, sino también un reflejo del compromiso social con la diversidad y el bienestar animal.
En un contexto donde Puebla avanza en proyectos de movilidad sustentable, como la construcción del cablebús, que promueven un transporte público inclusivo y respetuoso con el entorno, resulta indispensable que las autoridades también refuercen la protección de los espacios naturales urbanos. Solo así se podrá garantizar un equilibrio entre desarrollo y conservación, en beneficio de la calidad de vida de todos los habitantes, humanos y no humanos, de la ciudad.





