Por tercer día consecutivo, los equipos de rescate mantienen la búsqueda de un padre y sus dos hijas desaparecidos en la Gruta de Chichicazapa, tras quedar atrapados por el aumento del caudal provocado por las intensas lluvias en la Sierra Norte de Puebla.
La Coordinación General de Protección Civil y Gestión del Riesgo de Desastres reanudó las maniobras desde las 03:00 horas de este viernes 10 de julio, cuando las condiciones permitieron el ingreso de personal especializado. Siete equipos mixtos, integrados por espeleólogos, rescatistas, buzos, guías locales y especialistas en comunicaciones, ingresaron de forma escalonada a partir de las 04:29 horas, siguiendo la estrategia definida desde el Centro de Comando.
El coronel Bernabé López Santos, coordinador de Protección Civil del Estado, explicó que el objetivo principal es alcanzar la zona conocida como “La Cascada”, ubicada a aproximadamente un kilómetro de la entrada principal de la gruta, para ampliar el radio de búsqueda en uno de los puntos más complejos del sistema subterráneo, donde se presume que las víctimas podrían estar a cerca de 1,000 metros de profundidad.
Desde el pasado miércoles, cuando siete personas quedaron atrapadas tras el aumento repentino del nivel del río subterráneo, las autoridades han estado en alerta. Tres personas fueron rescatadas con vida, un hombre de 31 años fue localizado sin vida, y tres continúan desaparecidas.
Para reforzar el operativo, voluntarios de San Luis Potosí se sumaron para instalar un sistema de comunicación espeleo-WiFi, que permitirá mantener conectividad dentro de la cavidad y agilizar la transmisión de información entre los equipos bajo tierra y el Centro de Comando, facilitando la toma de decisiones en tiempo real.
El Gobierno del Estado informó que las labores continuarán el tiempo que sea necesario, bajo estrictos protocolos de seguridad y con acompañamiento permanente a los familiares de las víctimas. Este tipo de rescates subraya la importancia de contar con infraestructura y tecnología adecuadas para enfrentar emergencias en zonas de difícil acceso, donde la intervención estatal resulta indispensable para proteger vidas y garantizar la seguridad de comunidades vulnerables.





