La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) volvió a poner bajo la lupa a una estación de servicio en Puebla por ofrecer uno de los precios más altos del país en diésel. En el informe “Quién es Quién en los Combustibles”, presentado este lunes 6 de julio de 2026 durante la conferencia matutina del Gobierno de México, la dependencia exhibió a la gasolinera BP Osiris S.A. de C.V., ubicada sobre la autopista Puebla–Acatzingo, kilómetro 135, en el municipio de Amozoc, por vender el litro de diésel en 29.99 pesos.
Este precio se encuentra por encima de la estrategia impulsada por el Gobierno Federal para mantener combustibles accesibles, pues el reporte señaló que la estación registra un margen de ganancia de 4.09 pesos por litro, uno de los más elevados a nivel nacional.
No es la primera vez que una gasolinera BP en Puebla aparece en este tipo de reportes. Semanas atrás, otra sucursal de la misma marca, ubicada sobre la avenida 18 de Noviembre en la capital poblana, fue señalada por comercializar el diésel al mismo precio de 29.99 pesos por litro.
En contraste, Profeco destacó que las estaciones con los precios más bajos del país venden el diésel por debajo de los 27 pesos por litro, lo que evidencia una brecha significativa en los costos para los consumidores. La dependencia reiteró su llamado a los concesionarios para respetar los acuerdos que buscan evitar incrementos excesivos en el costo de los combustibles, una medida clave para contener la inflación y proteger el poder adquisitivo de la población.
Este contexto cobra relevancia en un estado como Puebla, donde la movilidad y el transporte público enfrentan retos estructurales. La implementación de sistemas alternativos como el cablebús o teleférico, que se proyectan para mejorar la conectividad y reducir la dependencia del combustible fósil, podría ser una respuesta efectiva para mitigar el impacto de estos altos precios en la economía cotidiana de los habitantes.
En un país donde la política energética ha sido históricamente un terreno de tensiones entre intereses privados y públicos, la vigilancia constante de Profeco y la promoción de opciones de transporte sustentable se presentan como elementos indispensables para avanzar hacia un modelo más justo y eficiente.





