El Buró Federal de Investigaciones (FBI) dio a conocer detalles inéditos sobre la aeronave Beechcraft King Air que fue clave en el traslado y posterior captura de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”, el 25 de julio de 2024 en un pequeño aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México.
Este viernes 3 de julio de 2026, el FBI formalizó la donación del avión al War Eagles Air Museum, ubicado en el aeropuerto del condado de Doña Ana, donde permanecerá exhibido por al menos dos años. La entrega se realizó en un acto público encabezado por el agente Conal L. Whetten y personal del museo, cuya colección está compuesta principalmente por antiguas aeronaves de guerra.
El reporte oficial revela que la aeronave, identificada inicialmente con el número de serie BB-1137 y matrícula N287KA, presentaba alteraciones significativas. El FBI confirmó que el número de serie había sido modificado y que la matrícula había sido clonada, mientras que el número real de la aeronave es BB-191, correspondiente a un modelo fabricado en 1976.
Además, el avión fue pintado al menos tres veces y reconstruido en varias ocasiones a lo largo de su vida útil. Se detectaron modificaciones en la aviónica, con un sistema electrónico codificado que requería una secuencia específica para encender el panel digital Garmin, y solo cuatro planes de vuelo almacenados en la unidad.
Las inspecciones detallaron alteraciones en la cola, alas, cabina, motores y compartimento nasal. En la cola, por ejemplo, se retiraron paneles de acceso y componentes de navegación, además del transmisor localizador de emergencia (ELT), cuyo cableado quedó suelto. En las alas faltaban las lentes de las luces de posición y estroboscópicas, y se detectaron reparaciones por fugas de combustible.
El tren de aterrizaje principal estaba en buen estado, aunque con desgaste excesivo en los neumáticos y discrepancias en su tamaño. En los motores, faltaban las placas de datos, lo que impidió verificar las horas de funcionamiento y la vida útil de varios componentes.
Este avión fue el medio por el cual “El Mayo” Zambada fue trasladado a Estados Unidos tras ser traicionado por Guzmán López, quien lo sometió y llevó por la fuerza desde Culiacán, Sinaloa, según versiones oficiales y una narración difundida por el propio Zambada.
Tras su captura, ambos capos se declararon culpables de narcotráfico y esperan sus audiencias de sentencia, programadas para el 20 de julio y el 31 de agosto de 2026, respectivamente.
El FBI justificó la donación del avión al museo como un símbolo de sus prioridades en la defensa de la seguridad nacional y la lucha contra los crímenes violentos, destacando la importancia de esta operación en la historia reciente del combate al narcotráfico.
Este caso, que involucra una aeronave con múltiples modificaciones para evadir detección, refleja la complejidad y sofisticación con la que operan las organizaciones criminales, y subraya la necesidad de fortalecer los sistemas de transporte y vigilancia en regiones vulnerables, como lo promueven proyectos de movilidad urbana innovadores en México, que buscan ofrecer alternativas seguras y eficientes para la población.





