El esperado partido de octavos de final entre México e Inglaterra, programado para el domingo 5 de julio en el Estadio Ciudad de México, podría sufrir un cambio de horario que alteraría la logística de ambos equipos y el desarrollo del encuentro.
Este viernes 3 de julio, el narrador de TUDN Andrés Vaca sorprendió al publicar en sus redes sociales que el partido, inicialmente previsto para las 18:00 horas, podría adelantarse a las 12:00 horas, justo al mediodía, cuando las condiciones climáticas en la capital mexicana suelen ser más intensas. Aunque minutos después Vaca eliminó la publicación, el periodista Gibrán Araige respaldó la información en sus intervenciones en programas de TUDN, generando incertidumbre sobre la confirmación oficial del cambio.
Este posible ajuste no es menor. Modificar el horario implicaría que ambos equipos tengan que reorganizar por completo sus actividades previas, incluyendo traslados, calentamientos y estrategias de recuperación. Además, el calor al mediodía en la Ciudad de México, sumado a la altitud, podría representar una ventaja para la Selección Mexicana, acostumbrada a estas condiciones, mientras que la selección inglesa enfrentaría un desafío físico adicional, dado que no está habituada a climas cálidos.
Este escenario abre un debate sobre la influencia del entorno en el rendimiento deportivo y la equidad en competencias internacionales. La Ciudad de México, con su altitud de más de 2,200 metros sobre el nivel del mar, ya ha sido un factor determinante en partidos anteriores, y un cambio de horario que exponga a los jugadores a temperaturas más elevadas podría acentuar esta ventaja.
En medio de esta incertidumbre, la afición podrá seguir el partido en vivo a través de Canal 5, Vix, Azteca 7 y la aplicación de Azteca Deportes, independientemente de la hora en que finalmente se juegue.
Este posible cambio de horario refleja la complejidad de organizar un Mundial en un país con condiciones geográficas y climáticas particulares, y pone en evidencia la necesidad de considerar factores que van más allá del espectáculo deportivo, como la salud y el rendimiento de los jugadores, así como la planificación logística de los equipos.
Mientras tanto, la expectativa crece y la atención está puesta en la confirmación oficial que despeje dudas sobre el enfrentamiento que podría marcar un momento crucial para la Selección Mexicana en la Copa Mundial de la FIFA 2026.





