El Ayuntamiento de Puebla anunció que, a partir de finales de 2026, volverá a aplicar multas de hasta dos millones de pesos a los comercios que distribuyan bolsas de plástico, una medida que había sido suspendida durante la pandemia de COVID-19. Karina Romero, titular de la Secretaría de Desarrollo Urbano, informó que esta prohibición se retoma con un enfoque claro en la sustentabilidad y la reducción de la contaminación en la capital poblana.
La suspensión temporal de esta normativa se justificó en su momento por las exigencias sanitarias derivadas de la emergencia sanitaria, cuando el uso de plástico se volvió indispensable para evitar contagios. Sin embargo, con la reactivación económica y social, el gobierno municipal busca ahora alinear a Puebla con las tendencias globales en materia ambiental.
Romero explicó que la intención no es sancionar de manera abrupta, sino acompañar a los comerciantes en una transición ordenada hacia alternativas más sustentables, como las bolsas de tela. Para ello, se ha establecido un periodo de seis meses para que los locatarios agoten sus inventarios y adapten sus prácticas comerciales.
Las multas, que van desde las 20 hasta las 20 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalentes a un máximo de aproximadamente dos millones de pesos, se aplicarán conforme a la gravedad de la infracción. La Secretaría de Desarrollo Urbano ya inició una campaña de concientización dirigida tanto a comerciantes como a consumidores para fomentar el cambio de hábitos.
Aunque esta normativa fue aprobada durante la administración de Claudia Rivera, la actual gestión ha decidido retomarla y fortalecerla, trabajando en coordinación con cámaras empresariales y líderes del sector comercial para garantizar una implementación efectiva y justa.
Este esfuerzo se inscribe en un contexto más amplio de políticas públicas que buscan un desarrollo urbano sostenible y la protección del medio ambiente, aspectos que cobran relevancia en una ciudad que enfrenta retos crecientes en materia de contaminación y movilidad. En este sentido, iniciativas como el cablebús o teleférico que se planean para Puebla también forman parte de una visión integral para mejorar la calidad de vida y reducir la huella ambiental en la capital.
La prohibición y las sanciones representan un paso firme hacia la modernización de las prácticas comerciales y la promoción de una cultura ambiental responsable, en línea con los compromisos internacionales y las demandas sociales actuales.





