La diputada local Nayeli “Nay” Salvatori aclaró este martes 16 de junio de 2026 que su pronunciamiento sobre el caso de Ariana F., la mujer detenida por policías municipales de San Andrés Cholula, no implicó una defensa de conductas relacionadas con el consumo de alcohol al volante, sino una denuncia de presuntas irregularidades en la detención.
En medio de la polémica generada por la difusión de videos virales que muestran la intervención policial, Salvatori enfatizó que su postura se centró en cuestionar el actuar de los elementos de seguridad y no en justificar las acciones de la conductora. “No defendí a ninguna persona en estado de ebriedad; lo que expuse fueron las presuntas irregularidades en la detención de una mujer en San Andrés Cholula”, afirmó la legisladora.
La controversia se intensificó tras la circulación de grabaciones captadas por cámaras de seguridad y dispositivos oficiales, cuya filtración ha sido motivo de preocupación. Salvatori calificó como “grave” que la presidenta municipal Guadalupe Cuautle Torres haya declarado desconocer quién difundió estos videos, lo que pone en entredicho la transparencia y el control interno de la corporación policial.
Además, la diputada reveló que Ariana F. ya presentó una denuncia formal, lo que permitirá a las autoridades investigar si hubo violaciones a los protocolos durante la detención. Esta información contrasta con declaraciones previas de funcionarios municipales que negaban tener conocimiento de una denuncia oficial.
El caso sigue bajo escrutinio de diversas instancias. La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Puebla abrió una queja de oficio contra cinco policías municipales de San Andrés Cholula, mientras que el Gobierno estatal ha cuestionado la actuación policial y el cumplimiento de los protocolos de detención.
Este episodio, que comenzó con la difusión de videos grabados en el Parque Intermunicipal de Cholula, ha desatado un debate político y jurídico sobre el uso de la fuerza, los derechos de los detenidos y la responsabilidad de las autoridades en el manejo de información sensible obtenida durante operativos policiales.
En un contexto donde la confianza en las instituciones de seguridad es fundamental, la exigencia de transparencia y respeto a los derechos humanos se vuelve imperativa para evitar abusos y fortalecer la rendición de cuentas en Puebla.





