El ciudadano estadounidense detenido en Bogotá por presunto abuso sexual contra un menor fue liberado luego de que los exámenes de Medicina Legal descartaran cualquier señal de violencia, informó Caracol Radio. El caso, que generó un fuerte ruido mediático tanto en Colombia como en Estados Unidos, se ha convertido en un ejemplo de la complejidad y sensibilidad que rodean los procesos de adopción y protección infantil en el país.
Según la cadena radial, el hombre ya contrató un equipo jurídico para iniciar acciones legales contra quienes lo difamaron durante la investigación. El episodio cobró mayor notoriedad cuando el presidente Gustavo Petro se pronunció en sus redes sociales, aclarando que, según la información oficial que recibió, no hubo abuso sexual y que las imágenes difundidas fueron malinterpretadas.
Petro explicó que el extranjero habría sacado al niño al balcón para aliviar un atoramiento mientras comía y destacó que el estadounidense se encontraba en Colombia adelantando un proceso de adopción de tres menores de 5, 7 y 15 años. Aprovechó para cuestionar el modelo de tercerización en algunos procesos de adopción y planteó la necesidad de que el Estado asuma directamente el cuidado de la niñez cuando falle el entorno familiar, una propuesta que abre el debate sobre la responsabilidad estatal en la protección infantil.
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) emitió un comunicado en el que confirmó que los menores ingresaron al sistema de protección desde 2022 y que el proceso de adoptabilidad se realizó conforme a los procedimientos legales establecidos. Las evaluaciones médicas conocidas por los medios no encontraron indicios de abuso o maltrato, lo que fundamentó la liberación del ciudadano estadounidense.
Este caso pone en evidencia la importancia de garantizar procesos transparentes y rigurosos en la protección de la infancia, así como la necesidad de evitar juicios mediáticos que pueden afectar la reputación y derechos de las personas involucradas.





