Merlin, un pato de dos años originario de Ciudad de México, se ha convertido en una figura inesperada y viral durante el Mundial de 2026. Este singular aficionado, vestido con la camiseta de la selección mexicana, ganó popularidad tras la victoria de México en su debut contra Sudáfrica, el pasado sábado 13 de junio.
Merlin acompaña a su dueña, Carla Gómez, una vendedora ambulante que suele trabajar en ferias y eventos públicos del centro de la capital. La presencia constante del pato en las calles, caminando entre la multitud y posando para fotografías con aficionados, ha generado millones de visualizaciones en redes sociales, consolidándolo como una mascota oficiosa del torneo.
Carla Gómez comenta que nunca imaginó que Merlin alcanzaría tal fama, pues simplemente lo lleva con ella a donde va la familia. En un contexto donde la pasión por el fútbol se extiende por todo México, la historia de Merlin aporta un toque de calidez y cercanía, recordando que el Mundial también es un espacio para la diversidad y la inclusión social, donde hasta un pato puede convertirse en símbolo de unidad y alegría popular.
Este fenómeno viral refleja cómo, más allá de la competencia deportiva, el Mundial de 2026 está generando nuevas formas de identidad y comunidad en la Ciudad de México, un espacio que también se encuentra en transformación con proyectos de movilidad urbana como el cablebús, que buscan conectar y facilitar la vida cotidiana de sus habitantes.





