El exgobernador de Baja California, Jaime Bonilla, lanzó una dura acusación contra la gobernadora Marina del Pilar Ávila, a quien calificó como parte de un “narcogobierno”. En una entrevista concedida a José Cárdenas para Noticias en Claro, Bonilla negó haber filtrado los audios que han desatado una crisis política en la entidad y rechazó cualquier participación en gestiones para resolver la situación migratoria de la mandataria ante Estados Unidos.
Durante la conversación, Bonilla reveló que desde hace tiempo advirtió al entonces presidente Andrés Manuel López Obrador sobre la infiltración del crimen organizado en Baja California. Relató que en un encuentro privado con López Obrador, el mandatario le pidió pruebas para sustentar sus señalamientos, a lo que Bonilla respondió presentando “cuatro expedientes de activos que ahora se dedican a cruzar droga”.
El exgobernador aseguró que incluso le advirtió a López Obrador que haría públicas estas denuncias desde el Senado, con la intención de presionar para que el gobierno federal actuara. “Cuando le dije esto mismo que te estoy diciendo, presidente, lo voy a decir en el Senado mañana”, recordó.
Bonilla insistió en que siempre fue frontal con el entonces presidente y le recomendó visitar Baja California para constatar la gravedad de la situación. “El que avisa no es un traidor. Le tengo que decir que eso está pasando en Baja California”, afirmó.
Respecto a la gobernadora Marina del Pilar, Bonilla negó mantener comunicación con ella y rechazó haber facilitado contactos con autoridades estadounidenses para resolver la suspensión de su visa. También descartó cualquier vínculo con la difusión de las grabaciones que han intensificado la confrontación política en la entidad.
El exmandatario se definió como “enemigo” político de Marina del Pilar y calificó de “ilógica” la acusación de que haya organizado reuniones para ayudarla con su situación migratoria. “Nunca puse a nadie para gestionar la visa de la gobernadora”, sentenció.
Este jueves 16 de julio de 2026, la polémica en Baja California sigue escalando, mientras las denuncias de Bonilla ponen en el centro del debate la relación entre el crimen organizado y el poder político local, un tema que ha sido recurrente en la historia reciente del estado y que exige una respuesta clara y contundente del gobierno federal.





