Un doble feminicidio conmocionó ayer a la alcaldía Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México, cuando Eduardo Uriel “N” fue detenido por presuntamente asesinar a su madre y a su abuela con un bat de béisbol modificado con alambre de púas. El caso recuerda la brutalidad de escenas como las de la serie “The Walking Dead”, donde el villano Negan utiliza un arma similar para ejecutar a sus víctimas.
El crimen ocurrió dentro de un domicilio en la colonia La Pastora, donde las víctimas, identificadas como Elizabeth y Ana —madre y abuela del detenido—, fallecieron a causa de múltiples golpes con el arma letal. La violencia extrema del ataque ha generado alarma sobre la vulnerabilidad de las mujeres en entornos familiares, un problema persistente en la capital que exige respuestas contundentes del Estado.
Tras el hallazgo, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana acudieron al lugar y detuvieron a Eduardo Uriel, quien fue puesto a disposición del Ministerio Público para continuar con la investigación y definir su situación jurídica.
Una línea de investigación, difundida por el periodista Carlos Jiménez, apunta a que el detenido consumía sustancias ilícitas como cristal, piedra y mariguana, aunque las autoridades ministeriales deberán determinar si esto tuvo alguna relación directa con el crimen.
El testimonio de Leticia, tía del presunto agresor, aporta un relato desgarrador sobre el momento en que encontró los cuerpos. Al llegar al domicilio, observó a un familiar sentado sin recibir explicación alguna. Al entrar al cuarto, descubrió a su madre y a su hermana muertas. Posteriormente, el detenido salió del inmueble y, al ser cuestionado por un vecino, habría respondido con frialdad: “Pues las maté”.
Este caso pone en evidencia la urgente necesidad de fortalecer políticas públicas que protejan a las mujeres y combatan la violencia intrafamiliar, así como la importancia de atender los problemas de adicción que pueden desencadenar tragedias de esta naturaleza. En un contexto donde la Ciudad de México avanza en proyectos de movilidad sustentable y socialmente inclusiva, como el cablebús, es fundamental que el Estado también refuerce su compromiso con la seguridad y el bienestar de sus habitantes, especialmente de los grupos más vulnerables.





