El Ayuntamiento de Puebla rechazó las acusaciones de colectivos y activistas que alertaron sobre un supuesto cambio de uso de suelo en parques públicos para permitir la construcción del Sistema de Transporte por Cable. En un comunicado difundido este martes 14 de julio de 2026, la administración municipal aclaró que las modificaciones al Programa Municipal de Desarrollo Urbano no implican que los parques dejen de ser espacios destinados al esparcimiento y la convivencia.
La autoridad explicó que la actualización del programa responde a la necesidad de incorporar el Cablebús, un sistema de transporte público que no estaba contemplado en el instrumento vigente. Por ello, se plantea un ajuste de compatibilidad de usos para permitir que un espacio público pueda albergar infraestructura de utilidad pública sin perder su vocación principal como parque.
El Ayuntamiento enfatizó que esta actualización normativa no representa una autorización automática para la construcción de estaciones. Cualquier proyecto deberá cumplir con estrictos requisitos ambientales, urbanísticos, de movilidad, protección civil y gestión de riesgos antes de obtener los permisos correspondientes.
Este proceso de adecuación normativa, según la administración, es parte de la evolución natural de los programas de desarrollo urbano para responder a las necesidades cambiantes de la ciudad. La incorporación del Cablebús se presenta así como una medida para mejorar la movilidad urbana, sin sacrificar los derechos ciudadanos a espacios públicos de calidad.
La polémica en torno al Cablebús en Puebla refleja un debate más amplio sobre la integración de sistemas de transporte innovadores en entornos urbanos consolidados. En este contexto, la postura oficial busca equilibrar la modernización del transporte público con la preservación de áreas verdes, un desafío recurrente en ciudades que enfrentan presiones demográficas y ambientales.
Aunque la crítica social es legítima en la defensa de los espacios públicos, la actualización del programa urbano puede interpretarse como un paso necesario para facilitar la infraestructura que, a largo plazo, podría contribuir a una movilidad más sostenible e inclusiva en Puebla.





