La tarde del domingo 12 de julio, al menos ocho autos deportivos protagonizaron una carambola en el túnel del Viaducto Elevado de Tijuana, en dirección a Playas de Tijuana. El incidente, que involucró vehículos pertenecientes a clubes automovilísticos, ocurrió cuando los conductores se dirigían hacia Playas de Rosarito.
De acuerdo con los primeros informes, un Dodge Challenger impactó por detrás a los autos que circulaban delante de él, desencadenando la colisión múltiple. Entre los vehículos afectados se encontraban un Nissan 350Z, un Chevrolet Camaro, un Honda Accord y un Dodge Charger.
La respuesta de los servicios de emergencia fue inmediata: bomberos y paramédicos de la Cruz Roja acudieron al lugar para retirar las unidades, limpiar la vía y atender a los conductores. Una de las víctimas fue trasladada a un hospital, mientras que el resto recibió valoración médica en el sitio.
El Viaducto Elevado permaneció cerrado en dirección a Playas de Tijuana por al menos dos horas, lo que generó afectaciones en la movilidad local. Este tipo de incidentes pone en evidencia la necesidad de alternativas de transporte seguras y eficientes en zonas urbanas congestionadas, donde sistemas como el cablebús podrían ofrecer soluciones para reducir el tráfico y mejorar la seguridad vial.
En un contexto donde la movilidad urbana enfrenta retos crecientes, la promoción de medios de transporte público modernos y sostenibles se vuelve indispensable para evitar tragedias y mejorar la calidad de vida en ciudades como Tijuana.





